
«En el terreno intermedio corría un arroyo cerrado por taludes muy altos, ambos de hierbajos de pantano y de los matojos y zarzas que suelen cubrir los terrenos no cultivados. Cuando se dio una vuelta y comprobó con sus propios ojos que dicho lugar tenía escondrijos suficientes para ocultar incluso a los hombres a caballo dijo a su hermano: “Ésta es la posición que vamos a ocupar”».
(Liv. XXI, 54, 1)
Para leer el artículo, pincha aquí: http://viapraetoria.wordpress.com/la-batalla-del-rio-trebia/