
Vistas desde el yacimiento hacia el noroeste.

Vistas hacia el oeste.

Muralla del oppidum en el acceso principal.

La orografía ofrece una perfecta protección al yacimiento en la mayoría de su perímetro (zona occidental)

Nótese la altura que, aun derrumbada parcialmente, conserva la muralla. Quizás ayude la comparación con la figura humana (1,60 cm). En la cima de la muralla, el vértice geodésico.

Algunas hileras de piedras visibles en la muralla.

Vista de los restos de la muralla.

Pese a la protección añadida del terreno, encontramos algunos restos de obras de fortificación de menor entidad en los lugares de más difícil acceso (zona oeste).
Restos de habitación en el interior del recinto fortificado:




Y, cómo no, los restos del Castillo de Giribaile:




Cae la noche en Giribaile...