Viapraetoria

¡Campania! Guía de viaje… arqueológico.


Recién llegado de Campania y habiendo realizado un trabajo previo de recopilación de información que ha permitido que todo fuera a la perfección, he creído que tal vez pudiera ser útil, para los que tras mis huellas quieran ir, tener a su disposición tan ingente compilación.

Sábado 20/05/2017

La cosa no había empezado, lo que se dice, de la mejor manera posible. En Barajas sufrimos un retraso de más de una hora por culpa de las obras en una de las pistas. A esto se unió un motín a bordo que ríete tú del Caine. La causa: la desproporción física entre el espacio en el avión y los equipajes de mano, unido a la falta de solidaridad del común de los mortales y aderezado con una pizca de mala educación y vergüenza ajena. Ver a una anciana minutos antes achacosa escabullirse cual ratón almizclero del Canadá a espaldas de una de las esforzadas miembro de la tripulación quién, por su parte, intentaba detener la avalancha de los persas en las Termópilas en pos de conseguir sitio para su maleta no tiene precio.

Que minutos después me llamaran por megafonía, tampoco fue signo de buen presagio, pero afortunadamente no era más que una confirmación rutinaria. Finalmente partimos con viento de cola rumbo a Neapolis. El aterrizaje fue bastante épico, pues unas nubes nos causaron algún que otro contratiempo con las turbulencias. Que digo yo que si el avión se hubiera llamado Argos, la cosa habría estado fetén. Pero ni el avión se llamaba Argos ni el comandante Jasón.

Llegados a Nápoles, lo primero era conseguir enlazar con el transporte público. En Nápoles hay un autobús directo que une el aeropuerto con la estación central de tren y con el puerto marítimo. Es el Alibus y debería parar aquí:

Supuesta parada del Alibus

Pero no, por circunstancias que desconocemos, esos días paraba justo en frente. El Alibus cuesta 4 euros y nosotros compramos los billetes a unos funcionarios italianos que estaban en la parada. Es interesante comentar que la tarjeta Campania Artecard incluye este autobús, pero como sabíamos que íbamos a llegar tarde, le habíamos encargado a nuestra anfitriona que nos consiguiera dos, así que aflojamos la pasta. El Alibus tiene servicio desde las 6:30 hasta las 23:55, cada 15-20 minutos. Tiene dos paradas, la primera es la Estación Central-Piazza Garibaldi –donde tenemos que bajarnos-. La segunda en el Porto-Piazza Municipio.

Nos bajamos en Piazza Garibaldi y dirigimos nuestros pasos a la estación de cabecera de la Circumvesuviana (sí, los italianos lo escriben con dos “v”). Más tarde nos enteraríamos de que en Piazza Garibaldi también se puede coger el tren (os dejo enlaces de interés abajo del todo). Para ir a Pompeya hay dos opciones, coger la línea Napoli-Poggiomarino y bajarse en Pompei-Santuario, o coger la línea Napoli-Sorrento y bajarse en Pompei-Villa Dei Misteri, que es una de las entradas al yacimiento. Nosotros nos íbamos a alojar en Pompeya y nos venía mejor la línea de Poggiomarino, pero pasó primero un tren de la otra línea y lo cogimos. El precio, 2,60 euros.

Los trenes de la Circumvesuviana, sospecho, estaban ya en circulación cuando el Vesubio entró en erupción, allá por el 79 d. C. Son trenes viejos, llenos de pintadas, sin aire acondicionado y con una puntualidad nula. Pero vaya, hay bastantes. A este respecto, aquí va otro consejo: si vais a utilizar la Campania Artecard, siempre que podáis, moveros en trenes metropolitanos o regionales, que tienen otra parada en Pompeya (“Pompei” a secas). Son trenes más modernos y cómodos. Pero ojo, no os creáis lo de que todo el mundo se cuela sin pagar. A nosotros nos pidieron el billete en tres ocasiones; dos en el regional y una en la Cumana, de la que hablaremos más adelante.

Fuente: http://www.napolike.it/wp-content/uploads/2016/03/cumana.jpg

Este espécimen, al parecer, es de la Cumana, pero “Tanto monta… monta tanto”.

Llegamos a Pompeya-Villa dei Misteri, donde nos vienen a buscar en coche. Primer reto cumplido.

Domingo 21/05/2017 (Herculano, Museo Arqueológico de Nápoles y Napoli Sotterranea)

A las 8:15 cogemos la Circumvesuviana en Pompei-Santuario en dirección a Nápoles, bajándonos a las 8:45 en Ercolano. Llevábamos esperando en la estación de Pompeya desde las 7:40 esperando al tren de las 7:46… el tren fantasma de las 7:46…

Trayecto caminando desde la estación de Ercolano hasta la puerta del yacimiento.

En Ercolano, nos vamos andando hasta el yacimiento. En Google pone 11 minutos, pero fue menos. En la entrada nos encontramos con los garantes de la seguridad.

Coche de la “Polizia locale” a la entrada del yacimento.

En realidad, la sensación de anarquía en esta zona de Italia es bastante notable.

La entrada al yacimiento cuesta 11 euros, pero como hemos comprado la Campania Artecard, que cubre el precio de las dos primeras visitas, la utilizamos. Aprovecho este momento para hacer un excurso sobre dicha tarjeta, aunque os dejo el enlace a la página oficial donde encontraréis toda la información. Hay varias modalidades de tarjeta: una que sirve solo para Nápoles (3 días de duración y transporte por Nápoles incluido), otra para Campania (3 días de duración y transporte por Campania incluido), otra también para Campania (7 días, sin transporte), etc. Nosotros compramos las de 3 días para Campania. Puedes hacer la dos primeras visitas gratis y las sucesivas con un 50% de descuento. El transporte es gratuito en la región de Campania, pero no puedes utilizar los trenes intercity.

Así las cosas, entramos en Herculano poco antes de las 9:00. El yacimiento abre sus puertas a las 8:30 y os recomiendo que entréis temprano por varios motivos: aglomeración de gente, calor y que en Italia por estas fechas amanece bastante antes que en España. Junto con la entrada te dan un mapa y una pequeña guía en español (si les queda).

La visita nos llevó 2 horas y no pudimos visitar el complejo de la Villa dei Papiri porque no estaba abierto al público, como tampoco lo estaba el teatro, que está fuera del yacimiento.

Ubicación del teatro de Herculano.

En total, andamos 4,53 kms por el yacimiento (wikiloc os puede ser útil para saber por qué sitios habéis pasado y por cuales no).

Os dejo fotos de Herculano aquí: Herculano

A las 11:30 volvemos a tomar la circumvesuviana en dirección a Garibaldi. Una vez allí, cogemos la línea 2 de metro que nos lleva Piazza Cavour. Y desde ahí vamos andando al Museo Arqueológico. El museo abre de 9:00 a 19:00 y cierra los jueves (si ese jueves es festivo cierra el miércoles también). La entrada cuesta 12 euros y hay que dejar las mochilas en consigna, que es gratuita y vigilada. Como tenemos la Campania Artecard, la utilizamos para hacer nuestro segundo ingreso gratuito. Le dedicamos unas 2,5 horas al museo. Tiene varias salas cerradas (Numismática y Epigrafía), pero el Gabinete Secreto está abierto y no es necesario reservar hora. La colección de Mosaicos y frescos es espectacular.

Pero mirad, mirad:

No os podéis imaginar la impresión que me causó tener este mosaico delante de las narices. Tantas y tantas veces visto reproducido y por fin lo tenía ante mí. Sin duda una de las obras que más sensaciones me han producido. En Pompeya vi a los turistas haciendo fotos con avidez a la copia que tienen en la Casa del Fauno…

Y… Ohhhh

 

El comienzo de mi serie favorita.

Para ver más fotos del Museo Arqueológico de Nápoles, pincha aquíMuseo Arqueológico de Nápoles

Después nos dirigimos a la entrada de Napoli Sotterranea. Hay varias visitas a los subterráneos de Napoles. Otra de ellas está justo enfrente, pero nos decidimos por ésta porque, según muchas opiniones, era la más completa.

Al llegar, nos informan de que a las 16:00 hay visita en español, así que hacemos un poco de tiempo y volvemos a esa hora. Van organizando los grupos por idioma, pues hay que bajar obligatoriamente con guía. La entrada cuesta 10 euros y dura una hora y media aproximadamente. Es recomendable llevar una chaqueta porque en los subterráneos la temperatura baja bastante.

Durante la visita nos muestran varias cisternas de época griega, reutilizadas y ampliadas en época romana y borbónica. Estas galerias fueron ocupadas durante la Segunda Guerra Mundial por la población de Nápoles que intentaba huir de los bombardeos. Al final de la visita, salimos al exterior y visitamos los restos del teatro romano que se hallaron en los bajos de dos edificios.

Terminada la visita, nos dirigimos paseando hasta la estación de Gabibaldi e intentamos adquirir una segunda tarjeta Campania Artecard para los tres últimos días en la oficina de información turística ubicada allí, pero el chico de la oficina nos informa de que la tarjeta se vende en otro mostrador que ha cerrado a las 18:00. Lo intentaremos más adelante en otro sitio, pues con la tarjeta nos despreocupamos absolutamente del transporte, y es que en algunos sitios algo complicado adquirir el billete, algo que, como comprobamos, sufren los propios italianos en algunas estaciones de la Circumvesuviana.

Lunes 22/05 (Villa Iovis-Capri-Oplontis)

Vamos andando hasta la estación de Pompei-Villa dei Misteri y cogemos la Circunvesuviana hasta Sorrento. Aunque hay unas máquinas para picar los billetes, comprobamos que en el metro de Nápoles una de las máquinas nos puso el sello con el inicio y el final de la validez, así que dejamos de validar en todas las estaciones para evitar que la tarjeta se llenara de anotaciones que, según habíamos visto, daba problemas de lectura en algunos tornos. No obstante, confirmamos en la estación con un funcionario si es obligatorio validar la Campania Artecard y, después de comprobar las fechas, nos dice que no es necesario. En resumen, en el momento que alguna de las máquinas os ponga fecha de inicio y fecha de final (cosa que no todas las máquinas hacen), no hace falta que sigáis picando, salvo en aquellos sitios en los que sea inevitable por tener que pasar un torno.

La estación de Pompei-Villa dei Misteri está muy cerca de la entrada al yacimiento por la Puerta Marina, donde además de los típicos restaurantes para turistas se pueden encontrar muchos tenderetes con souvenirs.

Ya en la estación de Sorrento, compramos las otras dos tarjetas Campania Artecard en una tienda que hay justo a la salida a mano izquierda, dentro del propio edificio de la estación. Bajamos al puerto por unas escaleras y compramos dos billetes de ida y vuelta (29,50 por persona) para ir a Capri con la empresa Caremar.

Trayecto caminando desde la estación de la Circumvesuviana hasta el puerto.

 

Vista de Sorrento desde el puerto.

Partimos a las 9:25 y el regreso lo tenemos a las 18:45. Si os metéis en la web de la empresa y buscáis el día que queréis viajar  podéis ver los horarios de ese día en concreto, aunque hay algunos que son fijos.

El ferry de Caremar de la línea Sorrento-Capri.

Ya en la isla, cogemos el funicular que nos llevará a la población de Capri. Los billetes hay que comprarlos en frente, donde están las taquillas para los barcos. El precio del billete es 1,80 y si hay mucha gente es probable que toque hacer bastante cola para subir, por lo que, a la hora de bajar, se puede tener en cuenta la opción de bajar por unas escaleras que comienzan justo debajo de la estación del funicular que hay arriba.

El funicular subiendo…

Una vez arriba, nos dirijimos a la Villa IovisLa ruta está perfectamente señalizada y la verdad es que es difícil perderse en Capri, habida cuenta del reducido tamaño de la isla. En todo caso, nosotros una vez más tiramos de wikiloc y cubrimos la distancia hasta el yacimiento en poco más de 30 minutos, lejos de los 50 minutos que según las indicaciones hay que invertir en el paseo.

En el transcurso, encontramos varias fuentes de agua, y un par de aseos, uno a mitad de camino, de pago -50 céntimos- y otro en el yacimiento, gratuito. La entrada a la Villa cuesta 4 euros y se tarda poco en ver: 25-30 minutos tomándolo con mucha calma.

Camino al yacimiento

Para ver fotos del yacimiento, pincha aquí: Villa Iovis

Como esto va de Arqueología e Historia, no vamos a entretenernos narrando las bondades o maldades de una isla que parece un parque temático de Disney. El caso es que a las 14:20 ya dábamos por visto aquello en lo que teníamos más interés y estábamos de regreso en el puerto, pero nos enfrentábamos a un problema. Nuestro barco de vuelta a Sorrento salía a las 18:45 y no queríamos desperdiciar tan precioso tiempo. Miramos las pantallas con los horarios y comprobamos que a las 14:30 sale un barco de la misma compañía hacia Nápoles.  Nos dirigimos a la taquilla y preguntamos si hay alguna posibilidad de cambiar el billete de vuelta. La empleada comienza a teclear y dice que va a ver qué puede hacer. Hay suerte, nos cambia el billete e incluso nos devuelve la diferencia. Carrerita al muelle porque el barco está a punto de zarpar. Objetivo cumplido.

Adiós Capri…

¡Hola Vesubio!

Llegamos al puerto de Nápoles y vamos andando a la estación de metro más cercana, Universitat (Línea 1), llegando a Garibaldi rápidamente. En Garibaldi cogemos la Circumvesuviana para ir a Torreanunziata-Oplontis. Podemos optar tanto por la línea de Sorrento como por la que va a Poggiomarino, pues ambas pasan por nuestra estación de destino.

Desde la estación de Torreanunziata-Oplontis hasta la llamada “Villa de Popea” hay solo unos minutos andando.  Para entrar en el yacimiento pagamos el billete reducido que se queda, con nuestra Campania Artecard, en 2,75 euros (el precio normal es 5,50 euros). Esta entrada sirve para visitar Stabia y Boscoreale pero tiene que ser un plazo de 2 días. Nos preguntan nacionalidad para darnos una pequeña guía en nuestro idioma.

La villa es una auténtica maravilla. En muchas de las estancias se conservan gran parte del estucado de las paredes y los frescos. Incluso han conseguido volver a colocar parte de algunos frescos en los techos. Así pués, pese a la magnífica colección de frescos del Museo Arqueológico de Nápoles, recomiendo no perderse este yacimiento.

Durante la visita, nos cruzamos con menos de 10 personas. Quizás sea lo mejor; vamos pisando el suelo original -mosaicos- por la mayoría de estancias y recordamos con horror las huellas de las mochilas en las paredes de una de las casas de Herculano y de los orondos culos de los visitantes en uno de los muros del atrio de la misma casa. También pudimos observar niños saltando de una estancia a otra y gente que, pese a no ser ciega, parecía tener la necesidad de ir palpando todo con sus manazas. Falta mucho por hacer para educar a los turistas.

Para ver las fotos de la Villa de Popea, pincha aquí: La Villa de Popea

Martes 23/05 (Paestum)

Cogemos un tren metropolitano. Esta vez, por tanto, lo hacemos en la parada de Pompei, que no pertenece a la línea de la Circumvesuviana.

Puesto que seguimos utilizando nuestra Campania Artecard, solo podemos coger un metropolitano o un regional, pero no un intercity. A las 7:08 llega el tren -pasa puntual- que nos llevará hasta Salerno, donde tendremos que hacer trasbordo y coger otro tren que nos lleve a Paestum. Aunque los trenes pasan con cierta frecuencia, para evitar disgustos, es conveniente, primero, tener en cuenta que los fines de semana la frecuencia es menor y, segundo, que los horarios se pueden consultar con mucha antelación en la página de Trenitalia. Aquí encontraréis tanto las horas como los números de tren, con lo que es imposible confundirse. Sólo tenéis que buscar origen y destino en un intervalo horario determinado y ¡voilá!

Al subirnos en estos dos trenes, descubrimos que no tienen nada que ver con la Circumvesuviana. Son trenes modernos, limpios, silenciosos y con aire acondicionado. A partir de este momento, siempre que podamos viajaremos en trenes de esta línea y evitaremos la Circumvesuviana.

No olvidar tampoco consultar los días de cierre del yacimiento y el museo de Paestum. Generalmente primer y tercer lunes de cada mes.

Llegados a Paestum, solo hay que seguir las indicaciones hacia el yacimiento. Hay varias entradas -contamos 3- pero nosotros vamos a la que está junto en frente del museo y allí nos indican que debemos adquirir la entrada en el propio museo.

La entrada sirve para visitar tanto el museo como el yacimiento y cuesta 9 euros por persona, que presentando la Artecard después de las dos primeras visitas, se nos queda en 4,5 euros.

Decidimos visitar primero el yacimiento intentando evitar las horas de más calor. No nos han dado ningún plano, pero nosotros hemos traído información y -sí, otra vez más- utilizo la aplicación wikiloc, para la que me he descargado todo el mapa del sur de Italia. La pongo en marcha para ver los lugares por los que vamos pasando, muchos de ellos con información en italiano e inglés.

Para ver más fotos, pincha en el enlace: Paestum

Una vez visto el yacimiento, nos metemos en el museo, que es más grande de lo que puede parecer desde fuera.

Magnífico

Para ver más fotos del museo, pincha aquí: Museo Arqueológico de Paestum

A las 12:30 estamos de en la estación de tren. Para nuestra desgracia, el siguiente tren regional no pasa hasta las 14:09. Tenemos dos opciones: coger ese tren, bajar en Salerno y coger otro a Pompeya, o ir directamente a Nápoles (el destino final de ese tren). Nos decidimos por lo segundo.

Miércoles 24/05 (Pompeya)

Horario de 9:00 a 19:30 -ojo, varía en función del mes. Precio: 13 euros.  Aquí tenéis toda la información.

Entramos por Puerta Marina, la entrada que hay junto a la estación de Pompei-Villa dei Misteri. Ya había bastante gente esperando la apertura de puertas, principalmente grandes grupos de turistas. Como vamos a activar la segunda Campania Artecard, nos ponemos en la cola de la izquierda (para entradas online) y presentando la tarjeta nos dan nuestra entrada. Cogemos una guía y un mapa. Pese a ser primera hora de la mañana, ya no quedan guías en español, así que cogemos una en inglés. De todas formas, llevamos también un libro en español y nos hemos leído recientemente la excelente monografía de Mary Beard -bueno, a decir verdad, yo todavía no la he terminado-.

No ponen problemas a meter la mochila, donde llevamos una botella de 2 litros de agua. De todas formas, hay muchas fuentes y vienen bien indicadas en el mapa que dan a la entrada. Nosotros tuvimos una temperatura de 24-25ºC y por la tarde se nubló un poco, así que aún mejor. Visitar el yacimiento en pleno verano debe ser bastante duro. Hay también un restaurante en el interior del recinto.

Ponemos en marcha, una vez más, el gps con el mapa descargado de wikiloc. Al final del día, nos marcará 16,25 kms.

Mi consejo, entrad por Puerta Marina e id visitando las zonas en orden y tachando en el mapa con un bolígrafo los edificios que visitéis… o por los que vayáis pasando, pues os encontraréis la mayoría cerrados. En mi caso, hacía un círculo en las casas abiertas y una cruz en las casas cerradas. El resultado fue el siguiente (siguiendo la nomenclatura italiana):

REGIO I

1 Casa del Citarista Cerrada

2 Casa di Casca Longus o dei Quadretti teatrali Abierta

3 Fullonica di Stephanus Cerrada

4 Casa del Larario di Achille Cerrada

5 Casa del Criptoportico Cerrada

6 Casa dei Ceii Cerrada

7 Casa del Menandro Abierta

8 Casa di Paquius Proculus Abierta

9 Casa dell’Efebo Abierta

10 Casa e Thermopolium di Vetutius Placidus Cerrada

11 Casa del Frutteto o dei Cubicoli Floreali Abierta

12 Casa della Nave Europa Cerrada

13 Osteria del Gladiatore Cerrada

14 Orto dei Fuggiaschi Abierta

REGIO II

1 Casa di Octavius Quartio Abierto

2 Casa della Venere in Conchiglia Abierto

3 Praedia di Giulia Felice Abierto

4 Foro Boario Cerrado

5 Anfiteatro Abierto

6 Palestra Grande Abierto

7 Casa del Triclinio all’aperto o estivo Cerrado

8 Casa del Giardino di Ercole Cerrado

9 Porta Nocera e cinta muraria Abierto 

10 Necropoli di Porta Nocera Abierto 

REGIO III

1 Casa di Trebio Valente Cerrada

2 Casa del Moralista Cerrada

3 Porta Nola e cinta muraria Abierto (pero no se podía acceder al perímetro de la muralla)

4 Necropoli di Porta Nola Abierto

REGIO V

1 Caserma dei Gladiatori Cerrado

2 Casa di Marco Lucrezio Frontone Cerrado

3 Casa delle Nozze d’Argento Cerrado

4 Casa di Cecilio Giocondo Cerrado

5 Necropoli di Porta Vesuvio Abierto (sí… es una puerta)

REGIO VI

1 Casa del Fauno Abierto

2 Casa dell’Ancora Cerrado

3 Casa della Fontana Piccola Abierto

4 Casa del Poeta Tragico Abierto

5 Thermopolium Abierto

6 Casa di Pansa Cerrado

7 Casa del Forno Cerrado

8 Casa di Sallustio Abierto

9 Casa di Adone ferito Cerrado

10 Casa dei Dioscuri Cerrado

11 Casa dei Vettii Abierto

12 Casa degli Amorini Dorati Cerrado

13 Casa dell’Ara Massima Cerrado

14 Castellum Aquae Abierto (no se puede entrar, pero se ve suficientemente bien)

15 Casa del Principe di Napoli Cerrado

16 Casa di Meleagro Cerrado

17 Casa di Apollo Cerrado

18 Casa del Chirurgo Abierto

19 Porta Ercolano e cinta muraria Abierto

20 Necropoli di Porta Ercolano Abierto

21 Villa di Diomede Cerrado

22 Villa dei Misteri Abierto

REGIO VII

1 Terme Suburbane Cerrado

2 Porta Marina e cinta muraria Abierto

3 Casa del Marinaio Cerrado

4 Santuario di Apollo Abierto

5 Foro Abierto

6 Mensa Ponderaria Abierto

7 Granai del Foro Abierto (se ve desde fuera, lo tienen como almacén)

8 Tempio di Giove Abierto (son los restos del templo, pero no se puede subir)

9 Archi Onorari Abierto

10 Terme del Foro Abierto

11 Tempio della Fortuna Augusta Abierto

12 Macellum Abierto

13 Santuario dei lari Pubblici Abierto

14 Tempio del Genius Augusti (Tempio di Vespasiano) Abierto

15 Portico della Concordia Augusta (Edificio di Eumachia) Abierto

16 Terme Stabiane Abierto

17 Casa di Sirico Abierto

18 Lupanare Abierto

19 Panificio di Popidio Prisco Abierto

20 Casa della Caccia Antica Cerrado

21 Case di Marco Fabio Rufo e del Bracciale d’Oro Abierto

REGIO VIII

1 Santuario di Venere Abierto

2 Basilica Abierto

3 Comitium ed Edifici Municipali Abierto

4 Casa di Championnet Cerrado

5 Casa dei Mosaici Geometrici Abierto

6 Casa delle Pareti Rosse Cerrado

7 Foro Triangolare Abierto

8 Tempio Dorico-Santuario di Atena ed Eracle Abierto

9 Palestra Samnitica Abierto

10 Teatro Grande Abierto

11 Quadriportico dei teatri o Caserma dei Gladiatori Abierto

12 Teatro Piccolo-Odeion Abierto

13 Tempio di Asclepio o di Giove Meilichio Abierto

14 Tempio di Iside Abierto

15 Casa dei Cornelii Cerrado

REGIO IX

1 Casa di Marco Lucrezio sulla Via Stabiana Abierto

2 Terme Centrali Cerrado

3 Casa di Obellio Firmo Abierto

4 Casa di Giulio Polibio Cerrado

5 Insula dei Casti Amanti Cerrado

Para ver todas las fotos de Pompeya, pincha aquí: Próximamente…

Es cierto que encontraréis alguna casa abierta que no está en el mapa.

Estuvimos desde las 9:00 hasta las 17:15. Afortunadamente, nuestro alojamiento estaba a uno minutos andando de la puerta por la que salimos (la del Anfiteatro). Los días ya iban pasando factura y volver a Nápoles en tren se nos hubiera hecho muy cuesta arriba.

Jueves 25/05 (Pozzuoli-Baia-Boscoreale)

A las 7:13 cogemos un regional en Pompeya que nos dejará en la estación de Napoli-Montesanto (ya he comentado que es preferible, siempre que sea posible, viajar en regionales).  Llegados con unos 15 minutos de retraso a Napoli-Montesanto, tenemos que salir de la estación y andar unos metros hasta llegar a la estación de la Cumana y Circumflegrea.  Ya en la estación, hay que ponerse en una cola, porque hasta que no salgan los pasajeros del tren que llega, no te dejan pasar. Como este tren también llega con retraso, nos da tiempo a coger el de las 8:21. Pasan cada 10 minutos, pero ojo: solo uno de cada dos llega a Fusaro (en horarios alternativos).

Llegados a la estación de Fusaro, cruzamos la vía por un paso subterráneo que huele a orines -entendemos por qué los italianos cruzan el binario pese a estar prohibido. Salimos de la estación y cruzamos de nuevo las vías por otro paso subterráneo que queda a mano izquierda y, una vez más a mano izquierda, encontramos la parada del autobus (EAVBUS) que nos llevará hasta el castillo aragonés, a la sazón Museo de los Campos Flegrei.

La parada del autobus, marcada por la estrella roja.

Como no sabemos dónde tenemos que bajarnos, le preguntamos al conductor, quien amablemente queda en avisarnos cuando lleguemos. Efectivamente, al pasar por la entrada al castillo, el conductor nos explica que ésa es la entrada, aunque la parada está un poco más abajo. Igualmente nos indica que, justo enfrente, está la parada para coger el autobús de regreso. Los autobuses pasan cada 20 minutos.

De camino al castillo, nos llaman la atención, una vez más, las bolsas de basura amontonadas en las aceras. La entrada cuesta 4 euros y es conjunta con el yacimiento de Terme di Baia, el anfiteatro de Pozzuoli y el yacimiento de Cumas, siendo válida para dos días.

Entrada al Castillo aragonés (Museo dei Campi Flegrei)

El castillo está bastante restaurado y tiene una interesante colección arqueológica aunque después de haber visitado el Museo de Nápoles y los principales yacimientos nos puede saber a poco. Encontramos, eso sí, muchas piezas de Cumas.

Desde lo alto del castillo podemos contemplar el Cabo Miseno, base en el momento de la erupción del Vesubio de una de las flotas de guerra romanas. Precisamente a cargo de la cual estaba Plinio, quién murió intentando socorrer a las gentes de Pompeya.

Vista del Cabo Miseno desde lo alto del Castillo.

 

Dice Plinio el Joven, su sobrino, que su tío:

Se encontraba en Miseno al mando de la flota. El 24 de agosto, como a la séptima hora, mi madre le hace notar que ha aparecido en el cielo una nube extraña por su aspecto y tamaño (Plinio el Joven, Epist. VI, 16. Gredos, 2005).

Ver el castillo y su colección nos lleva menos de 2 horas. Salimos y cogemos un autobús en sentido contrario para bajar hacia Baia. En el autobús, preguntamos a unas italianas dónde nos tenemos que bajar para ir al yacimiento de Terme di Baia y, como se bajan en la misma parada, amablemente nos acompañan hasta las escaleras que bajan hasta la entrada.

 

 

Terme di Baia

Al margen de un grupo de estudiantes, no nos encontramos con más gente dentro del yacimiento, que se puede ver en poco tiempo.

Salimos de Terme di Baia y vamos andando a la estación de la Cumana, donde al poco pasa el tren que nos lleva a Pozzuoli. Una vez allí, salimos de la estación y nos dirigimos al anfiteatro. De nuevo, utilizamos la entrada adquirida en el Museo dei Campi Flegrei. 

 

Subsuelo del anfiteatro de Pozzuoli

Poder pasear por los subterráneos del anfiteatro permite siquiera imaginar el horror que sentirían los que allí esperaban su hora.

Después nos acercamos paseando al macellum.

Macellum de Pozzuoli

 

 

Después de tomar unas fotografías, subimos a Rione Terra, pero resulta que solo abren los fines de semana. Sin embargo, tenemos suerte de que el vigilante siente especial simpatía por los españoles y nos acompaña en una rápida y furtiva visita a los subterráneos. Lo que vemos es simplemente fantástico. Han encontrado varios niveles de ocupación. Paseamos rápidamente por un nivel romano, muy bien conservado y aún mejor adaptado e iluminado y maldecimos por no haber podido disfrutarlo con más calma… pero menos da una piedra. Agradeciéndole ad infinitum al vigilante el tremendo regalo, volvemos a la estación de tren de la línea Cumana, para coger el primero que pase hacia Montesanto.

Ya en Nápoles, salimos en Montesanto y subimos la calle en sentido contrario al que la habíamos recorrido por la mañana para llegar a la estación del metropolitano, donde cogemos el primer tren que pasa dirección Garibaldi para, una vez allí, hacer trasbordo a la línea Circumvesuviana dirección a Poggiomarino. Nos bajamos en la estación de Boscoreale y vamos andando hasta el yacimiento por una zona algo siniestra.

Al llegar, comprobamos con tristeza que la villa está sometida a trabajos de mantenimiento y restauración, por lo que no se puede visitar. Entramos al Antiquarium (2,25 euros con la tarifa reducida). Con esta entrada, se pueden visitar Oplontis, Stabia y Boscoreale, pero tiene que ser en el mismo día.

La villa de Boscoreale… que no pudimos visitar.

El museo es muy pequeño, aunque tiene piezas de interés. Finalizada la visita, salimos y decidimos volver andando a Pompeya. Total, ya no sentimos las piernas…

Viernes 26/05 (Subida al Vesubio)

Cogemos el autobus de EAVBUS que sale a las 8:00 desde la Plaza del Anfiteatro de Pompeya. En este autobús no aceptan la tarjeta Campania Artecard. Hay otras alternativas con varias agencias que organizan viajes organizados, pero suelen ser más caras y los horarios más limitados.

El autobus ha llegado a las 7:40 a la cabecera de línea y queda parado hasta la hora de irnos. A las 8:05 llegamos a la estación de Pompei Villa dei Misteri y vamos solos en el autobús junto al conductor, quien para y se baja a desayunar tranquilamente. Así, tal cual (recordemos que acaba de empezar su jornada). Poco antes de volver a arrancar, suben otras dos turistas y emprendemos la subida al volcán por una carretera sinuosa y con bastante tráfico.

Para entrar al Vesubio hay que pagar 10 euros y es recomendable hacerlo a primera hora, pues la aglomeración de autobuses crea grandes dificultades y la organización brilla por su ausencia. Es recomendable igualmente llevar algo de abrigo, por mucho que la temperatura abajo sea agradable.

La subida al cráter nos llevó 15-20 minutos a buen ritmo, pero no recomiendo tomar este tiempo como ejemplo. Si no estás acostumbrado a andar, échale mínimo 10 minutos más. Una vez arriba, encontrarás puestos de souvenirs, bares… en fin. Las vistas, eso sí, espectaculares. Pero si el día amanece con nubes sobre el cráter, ni te plantees subir, salvo que seas geólogo y tengas especial interés por el terreno.

Y con la visita al gigante que acabó con Pompeya nos despedimos de Campania…

Enlaces de interés.

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