Viapraetoria

CASTRAMETACIÓN ROMANA III


CASTRAMETACIÓN ROMANA III: ALGUNOS EJEMPLOS EN ESPAÑA

Advertencia: En fechas futuras se irán incorporando nuevos campamentos que, por motivos de tiempo, no se han podido incluir hasta el momento. A excepción del campamento del pico Moyapán (a la espera de un estudio en profundidad) todos los demás yacimientos han sido publicados como campamentos por sus descubridores, lo cual no quiere decir que lo sean. Me he limitado a presentarlos y, en la medida de lo posible, a visitarlos. Igualmente, debo advertir que en algunos casos, puede que la bibliografía utilizada haya quedado obsoleta. En todo caso, según se vayan añadiendo los campamentos pendientes, se irá actualizando la bibliografía.

– AGUILAR DE ANGUITA (Guadalajara).

Vista aérea del campamento de la Cerca.

Vista aérea del Campamento romano de la Cerca (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Plano Campamento de la Cerca.

Plano topográfico del campamento romano de La Cerca (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

 

 

Poco se sabe con seguridad de este yacimiento, aunque cobra cada vez más fuerza la hipótesis de que nos encontramos ante un campamento romano republicano, como de hecho, en un principio, se supuso.

La Cerca 1

Habría que remontarse a principios del s. XX, cuando el yacimiento fue estudiado por el Marqués de Cerralbo, su descubridor. El hecho de que las conclusiones jamás se publicaran, junto con el dudoso método de excavación, hizo que Schulten criticara duramente aquellos trabajos. En efecto, los materiales extraídos por el Marqués de Cerralbo están en paradero desconocido. El propio Schulten se atrevería poco después a lanzar algunas hipótesis sobre el yacimiento, pero no se volvió a trabajar en el mismo.

La Cerca 2

La Cerca 3

Sánchez-Lafuente insistió, en 1979, en el carácter campamental de La Cerca, pero el yacimiento continuó sin recibir la atención merecida. Por suerte, la reciente aparición de un campamento romano de similares características -a saber, un recinto irregular y muros de piedra de considerable anchura-, añade algo de luz al yacimiento de Aguilar de Anguita. Este segundo campamento al que nos referimos es el estudiado por el equipo de Morillo Cerdán en El Pedrosillo, yacimiento al que, por supuesto, dedicaremos un breve apartado más abajo. Hasta entonces, incluso el propio Morillo hablaba con reservas de La Cerca (Morillo, 2003, p. 47), lamentándose precisamente del extravío de los materiales recuperados por el Marqués de Cerralbo.

La Cerca 4

La Cerca 5

Habiendo visitado personalmente el recinto, podemos decir que se observan sin dificultad alguna los restos de la muralla, así como los fosos y lo que parecen torres rectangulares que aún conservan los escalones de acceso a algún nivel superior. Sirvan unas imágenes como ejemplo.

La Cerca 6

La Cerca 7

 

– ALMAZÁN (Soria).

Plano Topográfico del Campamento de Almazán

Plano topográfico del campamento de Almazán (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del campamento de Almazán (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del campamento de Almazán

Vista aérea del campamento de Almazán (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

 Al parecer, en 1912, la muralla de este campamento conservaba casi un metro de su alzado original, deteriorándose rápidamente a partir de ese momento. La planta es aparentemente rectangular, pero es imposible asegurarlo habida cuenta de que los lados sur y este del recinto no han dejado apenas rastro. Con esquinas en ángulo recto, sus medidas son 810, 7 metros de largo por 497, 8 metros de ancho, ofreciendo una superficie total de unas 38 ha. Sus accesos se hallan protegidos mediante tituli, aunque no hemos logrado identificar estas estructuras en la vista disponible.

Sobre el terreno, se observa sin excesivas dificultades una franja de terreno perfectamente recta donde la vegetación ha crecido más. Estamos, suponemos ante el foso.

© D. F. R.

Incluso pudimos comprobar cómo el único matorral que hay en todo el perímetro está precisamente sobre lo que sería el foso.

© D. F. R.

 

Véase, de nuevo, la mayor altura de la vegetación en esta zona.

© D. F. R.

 

En el lado norte logramos identificar también uno de los surcos que se observan en la vista aérea.

© D. F. R.

Examinamos algunas acumulaciones de piedra como consecuencia de las labores agrícolas, pero no pudimos observar nada determinante.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

© D. F. R.

En la zona oriental, encontramos las estructuras a las que, suponemos, hace referencia Morillo cuando habla de bracchia. Este tipo de estructura se observa muy bien en el yacimiento asturiano de La Carisa, pero allí, a diferencia de aquí, los fosos salen desde el campamento. Estamos, no obstante, en un terreno roturado infinidad de veces, lo cual ha desvirtuado mucho el yacimiento.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

© D. F. R.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

© D. F. R.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

© D. F. R.

 

– ANDAGOSTE (Cuartango, Álava).

 

Mapa topográfico Andagoste.

Mapa topográfico de Andagoste (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea de Andagoste (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

El yacimiento fue descubierto con motivo de unas obras de canalización de tuberías para abastecimiento de agua potable. Tras la recuperación de varios materiales de carácter militar y romano se pudo localizar parte de un foso tallado en la roca gracias a una zanja abierta por las obras.

Habría que destacar el numeroso hallazgo de materiales metálicos, entre los que destacaremos, por su carácter ofensivo, la presencia de varias puntas para balista, y una punta de pilum. Igualmente, llama la atención el conjunto de proyectiles de honda fundidos en plomo de las que se recuperó un total de 77 ejemplares.

En cuanto a las estructuras defensivas, estamos hablando de un foso tallado en la roca, con una amplitud de 2,40 m y 0,60 m de profundidad, sin haberse podido documentar otros elementos.

Siguiendo la datación fijada por las acuñaciones encontradas (25 piezas), los responsables del estudio del yacimiento, Unzueta y Oncharan, consideran que la ocupación de Andagoste debió haber transcurrido durante la década 40-30 a. C. Llegando ambos a la hipótesis de que “todo ello puede situarse en el contexto histórico de las guerras de conquista de las tierras montañosas del Cantábrico oriental situadas entre cántabros y vascones o como paso previo para el asalto definitivo al solar cántabro, tras la consolidación de este frente oriental en fechas anteriores a las Guerras Cántabras (26 a 19 a. C.)” (Ocharan, Unzueta, 2002, p. 324).

Plano de dispersión de los materiales y trazado aproximado del campamento, según J. A. Ocharan y M. Unzueta (Fuente: http://media.photobucket.com/image/Andagoste%20Kuartango/iagoba_f/IMG_00012.jpg)

Algunas fotos de la zona aquí:

http://legioviiii.foros.ws/t1086/andagoste-preliminares-de-la-guerras-cantabras/


– AQUIS QUERQUENNIS (Baños de Bande, Ourense).

Mapa topográfico del campamento de Aquis Querquennis (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del campamento de Aquis Querquennis.

Vista aérea del campamento de Aquis Querquennis (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Este yacimiento, descubierto nada menos que en el s. XVII por Castellá Ferrer, siendo objeto de estudios arqueológicos en la década de los años 20 del siglo XX, dirigidos por Cuevillas, quien ya vislumbro el carácter defensivo de aquellas estructuras. En 1947, y tras la construcción del embalse de As Conchas, las aguas anegan yacimiento; situación esta que continúa produciéndose de forma intermitente y que ha de ser tenida en cuenta a la hora de plantearse una visita al yacimiento.

Debido a estas peculiares circunstancias, no es hasta 1975 cuando se inician de manera decidida los trabajos arqueológicos dirigidos por Rodríguez Colmenero, quien comienza a sospechar en 1979 del carácter campamental del yacimiento. Aspecto éste definitivamente desvelado en los años siguientes.

El campamento se levantó sobre una suave ladera, ofreciendo una planta regular, muy alejada de todo lo visto en los campamentos del norte peninsular y en los de época republicana a lo largo de este repaso. El propio Rodríguez Colmenero nos ofrece una descripción de la muralla, un tramo de la cual -que alcanzaba hasta los 1,10 m. de altura- se estudió en 1978: “se trata de un baluarte defensivo de 3,20 m. de anchura en los tramos desprovistos de torres, consistente en un doble lienzo de sillarejos bien labrados e imperfectamente escuadrados en las caras interior y exterior, que comprimen un relleno de mampuestos graníticos amalgamados con arcilla del lugar” (2002, p. 233). Igualmente, se pudo documentar en años posteriores la existencia de torres en una secuencia de 28,60 m. de distancia de una a otra en los tramos entre puertas; así como la existencia de una fossa fastigata de cinco metros de anchura en la boca y tres de profundidad máxima.

En cuanto a las entradas, habiendo sido estudiadas dos, la primera de ellas ha sido totalmente exhumada. Hablamos de la porta principalis sinistra, con 21,17 m. de fachada, con un vano de acceso de 4,83 m. de anchura. La otra puerta, la decumana, es bastante similar a la primera, pero algo más sencilla.

Entre la muralla y las estancias interiores encontramos un intervallum de 11 m. de anchura, cuya función, como hemos visto en otros ejemplos, es proporcionar un perímetro de seguridad. En este caso se han documentado un edificio de planta cuadrada y unos 400 metros cuadrados de superficie, con impluvium, que posiblemente hiciera las funciones de valetudinarium. Junto a éste, se estudiaron dos edificios con paredes de 0,80 m. de anchura y bocas o chimeneas de ventilación. A saber, los horrea o almacenes del campamento. El otro tipo de edificación estudiada corresponde a los barracones de la tropa, con la clásica disposición para cobijar a los contubernia.

En cuanto a la unidad acantonada en este campamento, muy probablemente se trataba de la cohors I Gallica equitata civium Romanorum, que habría estado destacada en él entre la época flavia (69-79 d. C.) y el final del reinado de Adriano (117 d. C.- 138 d. C.); una unidad mixta compuesta por una mayoría de infantería, pero con dotación de caballería. Aunque lo único que puede afirmarse con seguridad es que se trataba de un contingente de tropas auxiliares dependiente de la legio VII gemina.

El material ofensivo hallado en las excavaciones ha sido detallado con cierto detenimiento por Vega Avelaira (2002, pp. 395-406). Trabajo del que dejamos constancia para quien desee ampliar sobre el particular, sin olvidar, por supuesto, toda la bibliografía producida por Colmenero.

 

– ASTORGA (León).

Vista aéra de la ciudad de Astorga (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Ya desde comienzos del siglo XX se venía apuntando el origen militar de Asturica en base a la información extraída de documentos históricos y fuentes clásicas. Pero fue gracias a la Arqueología como se pudo confirmar dicho origen, pues salieron a la luz restos de dos fosos paralelos (del tipo fossae fastigatae), que se han identificado, por su tipología, con las defensas de un castra stativa.

Foso del campamento de Astorga (Fuente: http://www.ayuntamientodeastorga.com/quevisitar/foso.htm)

Además de las citadas obras de fortificación, han aparecido cerámicos, metálicos y numismáticos que apoyan esta identificación. Estos restos han permitido estimar la datación del campamento en una fase posterior a las guerras de conquista del noroeste peninsular, arrojando, como fechas más tempranas, los años 15-10 a. C. En cuanto a la unidad acantonada en la fortificación, podemos casi con total certeza pensar que se trató de la legio X gemina en base a varios testimonios epigráficos que parecen dar fe de ello.

Hacia el 15-20 d. C., parece haber tenido lugar el final del recinto campamental, dando paso ya a la ciudad. Es hacia estas fechas cuando se detecta una gran remodelación urbanística y cuando, además, sabemos que tuvo lugar el traslado de la legio X gemina a su nuevo destino, en el campamento de Petavonium (Rosinos de Vidriales); a unos 50 km. más al sur.

 

– ATXA (Vitoria-Gasteiz).

Mapa topográfico Atxa

Mapa topográfico del yacimiento (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Situado sobre un pequeño altozano sobre el mismo río Zadorra, este yacimiento ha dado lugar a algunas discusiones científicas en torno a su identificación como campamento. Así, encontramos quien cuestiona esta identificación, como Núñez Marcén (1998), por considerar, en primer lugar, que de la primera fase de ocupación romana se han localizado unas estructuras deficientemente conservadas y cuya disposición es “tan simple en planta que, llevando al absurdo su paralelización, podrían ser puestas en relación tanto con un anómalo barracón de tropa, como con un establo o, incluso, con dependencias que habitualmente vienen siendo consideradas tipo agrícola y relacionadas con la explotación de la uva y la aceituna” (Núñez, 1998, pp. 120-121, siguiendo a otros autores, vid. ibid.). Además de otros motivos de tipo “estratégico”, Núñez continua señalando algunos problemas en cuanto a su identificación; así, vuelve a señalar la deficiente conservación de las estructuras para la segunda etapa de ocupación romana, y el alto grado de anomalías que habría que asumir para aceptar la identificación como campamento, aduciendo la ausencia total de estructuras defensivas, presentes tanto en establecimientos temporales como en los permanentes. Los hallazgos metálicos, en su opinión tampoco permiten aclarar la cuestión, pues está ausente cualquier elemento que pudiera atribuirse a un uso estrictamente militar.

Gil, por el contrario, se muestra partidario de la identificación como fortificación y, mencionando la inclusión de Atxa en el catálogo de campamentos por algunos especialistas, pasa a contestar algunas de las dudas planteadas por Núñez. Explica, por ejemplo, al hablar de su ubicación, que la colina de Atxa se encuenta en una posición inmejorable a la hora de controlar la zona circundante, y justifica la ausencia de estructuras defensivas por las obras de construcción de una infraestructura viaria en la zona. En cuanto a los hallazgos metálicos, responde Gil que “hay que destacar la presencia de elementos metálicos de indumentaria personal -especialmente una fíbula tipo Aucissa y apliques de bronce atribuibles a las tiras del mandil legionario, así como una arandela de hierro, adscribible a uno de los modioli de una pieza de artillería de torsión” (Gil, 2002, p. 254).

 

– CÁCERES EL VIEJO (Cáceres, Extremadura).

Mapa topográfico Cáceres el Viejo.

Mapa topográfico de Cáceres el viejo. (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

 

Vista aérea de Cáceres el Viejo.

Vista aérea del campamento de Cáceres el Viejo (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/).

Fue descubierto en 1910 por Schulten, quien además comenzaría los trabajos arqueológicos.

Tras el alemán, los trabajos serían retomados por Beltrán Lloris en los años 70 y, posteriormente, por Ulbert. Se trata de un campamento de planta rectangular, con esquinas en ángulo recto y una superficie de 24 ha.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Detalle del foso excavado en la roca en el campamento de Cáceres el Viejo. (© D. F. R.)

Su muralla, de aproximadamente 4 m. de espesor, está construida mediante la técnica del emplecton, con dos paramentos exteriores de piedra y un relleno interno de guijarros y tierra. Protegido por un doble foso, siendo el exterior de 2 metros de ancho y perfil en V, y el interior de entre 3 y 4 metros y perfil en U.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Detalle de una de las puertas con la base de la torre que la flanqueaba en primer término (© D. F. R.)

Se conservan los restos de cuatro de las puertas: praetoria, principalis dextra, principalis sinistra y quintana sinistra. Igualmente, se han localizado algunos restos del interior, como el pretorio, el cuestorio, etc.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

De nuevo, una de las torres de defensa (© D. F. R.)

Ha sido identificado con el Castra Caecilia de las fuentes, el recinto fundado por Cecilio Metelo durante su campaña contra Sertorio en Lusitania, aunque hay algunos puntos oscuros por resolver al respecto.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Vista de parte del agger aún sin excavar (© D. F. R.)

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Detalle del vallum (© D. F. R.)

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Detalle del foso (© D. F. R.)

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Esquina del campamento, con la fossa duplex en primer término (© D. F. R.)

Un interesante debate sobre este campamento:

http://www.celtiberia.net/verlugar.asp?id=487

 

– CAMÍ DEL CASTELLET DE BANYOLES (Tivissa, Tarragona).

Mapa topográfico Camí Casteller Banyoles

Mapa topográfico Castellet de Banyoles (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista Aérea Camí Castellet Banyoles

Vista aéra del campamento de Castellet de Banyoles (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

El yacimiento ocupa una plataforma de 11 Ha, prácticamente llana y se ha relacionado con los actos bélicos desarrollados contra el poblado ibérico ubicado en sus cercanías. Durante las labores de prospección, salieron a la luz fragmentos de cerámica, así como 23 glandes de plomo, monedas y otros objetos de metal. Sin embargo, una vez más, no ha sido hallada estructura campamental alguna.

Siguiendo las dataciones marcadas por las acuñaciones monetarias se ha calculado una fecha para el asentamiento militar entre el 200 y el 190 a. C. Sus descubridores han supuesto que el destacamento acantonado en su interior sería inferior a una legión.

 

– CAMPO DE LAS CERCAS (Puente Viesgo y San Felices de Buelna, Cantabria).

Mapa Topográfico del Campo de las Cercas

Mapa topográfico del Campo de las Cercas (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del Campo de las Cercas.

Vista aérea del Campo de las Cercas (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Localizado a unos 7 kilómetros al norte de la Espina del Gallego, estamos ante un campamento que ocupa una superficie de unas 18 hectáreas. Con planta rectangular, y un agger de piedra, se puede observar en él un único foso, así como esquinas de ángulos redondeados y varias puertas en claviculae, una de ellas con titulum. El recinto se halla dividido en dos estructuras de similares dimensiones, lo que permite pensar que, al igual que en el caso de Cildá, estaba diseñado para dar cobijo a dos legiones. Las labores arqueológicas han permitido recuperar diversos materiales, entre los que podemos destacar proyectiles de honda de plomo y acuñaciones que, en ningún caso, exceden el ámbito cronológico de las Guerras Cántabras. Igualmente, se llevaron a cabo labores arqueológicas sobre una de las puertas en claviculae de este campamento. Se documentaron durante estas labores varios agujeros de poste para la estructura de madera que iba sobre la entrada de la misma, así como parte del alzado del muro de la propia estructura defensiva.

Vista aérea del campo de las cercas (Peralta)

Foto aéra del Campo de las Cercas (Fuente: E. Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 279)

 

– CASTILLEJO (Pomar de Valdivia, Palencia).

Mapa topográfico de El castillejo.

Mapa topográfico del campamento de Castillejo (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del El Castillejo.

Vista aérea de Castillejo (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Localizado frente al impresionante castro del Monte Bernorio, estamos ante otro campamento de planta rectangular y esquinas redondeadas, que se adapta a la orografía del terreno en el que se asienta. Con un agger que conserva varias hiladas de piedra en su base, ocupa una superficie superior a las 18 hectáreas, y se ha documentado además, una línea defensiva exterior con agger, fossa duplex y contra-agger, delimitando un espacio de más de 41 hectáreas, pudiendo haber albergado al menos dos legiones.

Vista aérea de El Castillejo (Peralta)

Vista aérea de El Castillejo (Fuente: Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 302)

Entre los materiales recuperados, podemos mencionar puntas de flecha de tres aletas, tachuelas de caligae, regatones, alguna fíbula Aucissa, así como acuñaciones que permiten fechar su construcción en relación con las Guerras Cántabras, y concretamente con el Castro del Monte Bernorio.

Foso de El Castillejo (Peralta)

Amurallamiento y foso de Castillejo (Fuente: E. Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 302).

 

– CIDADELA (Sobrado Dos Monxes, A Coruña).

Mapa topográfico Campamento Cidadela

Mapa topográfico del campamento de Cidadela (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del Campamento de Cidadela.

Vista aérea del campamento de Cidadela (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Se tiene noticia de este yacimiento por vez primera a comienzos del siglo XX. Descubierto por García Romero, quien, sin embargo, no lo identifica con un campamento, sino con una mansio del tramo viario Brigantium-Lucus. Las excavaciones oficiales fueron iniciadas en 1934 por Ángel Castillo y Sebastián González, siendo el propio Castillo el primero en identificar el yacimiento como campamento romano en 1943.

Estamos ante un campamento rectangular y con esquinas redondeadas, con una planta de 172 m. de largo por 140 de ancho. A saber, 2, 40 Ha de superficie destinadas a guarnecer a una cohorte. Protegido por una muralla, que en algunos tramos todavía alcanza los 2, 23 m, y un foso exterior del que sólo se conserva el tramo de la cara orientada al Este, tenía además varias torres, de las que dos han sido excavadas.

En el año 1990 se localizó la puerta derecha de la via principalis, habiéndose documentado las dos torres que la protegían, si bien, por desgracia, no se ha podido estudiar su cimentación y, por tanto, se desconoce su planta. Frente a esta puerta, los arqueólogos no han encontrado resto alguno de foso, si bien especulan con la existencia de una estructura defensiva de tipo titulum, como parece indicar la simple observación del terreno.

Además de las estructuras mencionadas, han sido estudiados el intervallum, los principia (un edificio de planta rectangular de 29,50 m. de largo por 26,60 m. de ancho), el praetorium,un edificio que ha sido identificado con cierta prudencia con las habitaciones de los contubernia, y lo que parece ser el inicio de los horrea.

La unidad destinada a este campamento ha sido identificada gracias a la recuperación de más de quinientas tégulas en las que figuraba el sello de la unidad que las facturó. Estamos hablando de la cohors Prima Celtiberorum, una unidad auxiliar creada posiblemente en época Julio-Claudia y dependiente de la legio VII gemina. Se sabe que el establecimiento de esta cohorte tuvo lugar a principios del s. II, y se extendió hasta el s. IV, cuando, al parecer, se traslada a Iuliobriga.

 

– CILDÁ (Corvera de Toranzo y Arenas de Iguña, Cantabria).

Mapa Topográfico de Cildá.

Mapa topográfico del campamento de Cildá (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea de Cildá.

Vista aérea de Cildá (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Situado a 1.066 metros de altitud y con más de 22 hectáreas de extensión, dispone de dos líneas defensivas en la ladera que da al castro de La Espina del Gallego. Los fosos (fossa duplex, con los correspondientes vallum y agger) son en V (fossa fastigata) y de fondo plano. Igualmente se han podido documentar otras estructuras defensivas, como las protecciones en claviculae y los titula. Es significativo que el vallum duplex está excavado frente al castro de La Espina del Gallego, es decir, el flanco situado ante el enemigo.

Fossa Duplex del campamento de Cildá (D. F. R.)

Especialmente interesante es el hallazgo de la via praetoria, que difícilmente podrá ser documentada en otros campamentos de campaña. En este caso, estamos ante un camino empedrado y visible incluso mediante fotografía aérea. Igualmente, se han llevado a cabo la excavación de un recinto con muros de piedra ubicado en la cima del campamento que, posiblemente, sea parte de los principia.

Cildá

Vista aéra de Cildá (Fuente:E. Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 277)

Las notables dimensiones del campamento permiten pensar que albergaba un ejército de una o dos legiones.

Foso Cildá

Vista aéra de Cildá (Fuente:E. Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 277)

 

– EL CANTÓN O LA REDONDA (Molledo y Arenas de Iguña, Cantabria).

Mapa topográfico de El Cantón

Mapa topográfico de El Cantón (Fuente:http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista Aérea del Cantón.

Vista aérea del campamento de El Cantón (Fuente:http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Descubierto en el año 1996, se trata de un recinto circular, con dos puertas en claviculae bien conservadas. Peralta lo ha incluido, por su tipología, entre los castra lunata o castra rotunda de los que hablan Vegecio y César. Por sus dimensiones, lo lógico es que se tratara del campamento de una o dos cohortes de infantería, o en todo caso, un alae de caballería. Hablamos por tanto de un destacamento reducido y de un castellum o campamento secundario adscrito a las Guerras Cántabras. El yacimiento ha sido parcialmente arrasado por una repoblación forestal moderna.

Los sondeos permitieron documentar la existencia de una fossa fastigata y el consiguiente agger de tierra, así como dos puertas en claviculae, en este caso internas. Al igual que en el caso de Cildá, el Cantón ha de ser puesto en relación con el episodio de asedio al castro de La Espina del Gallego.

Vista aérea de El Cantón (Peralta)

Vista aérea de El Cantón (Fuente: E. Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 279)

 

– EL CINCHO (La población de Yuso, Cantabria).

Mapa Topográfico Cincho

Plano topográfico del campamento (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea de EL Cincho.

Vista aérea del campamento (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Descubierto en el año 2000, estamos ante un recinto de casi 16 hectáreas, sobre el que durante la Guerra Civil española se excavaron varias líneas de trincheras, lo que da buena idea de su preferente posición estratégica. Los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el yacimiento permitieron localizar las estructuras clásicas de los recintos de campaña; hablamos, por supuesto, de la trilogía vallum, fossa, agger. Se documentaron igualmente dos accesos protegidos mediante el sistema de claviculae, del que y hablamos en la primera parte. Dice García Alonso del recinto que: “El contorno del campamento, ahora bien delimitado y documentado, revela una planta groseramente rectangular con tres de las esquinas redondeadas y la restante adaptada al terreno con el fin de evitar una vaguada, al SE., que quedaría batida desde el altozano inmediato. El amurallamiento rodea el cerro en torno a la cota de 905 m. y alcanza un perímetro de unos 1.510 m., extendiéndose 528 m. de N. a S. y 330 m. de E. a O, en sus longitudes máximas. La extensión que ello encierra, el área de ocupación propiamente, da una idea de la importancia del mismo” (García Alonso, 2003).

Los trabajos de campo han permitido constatar igualmente que el campamento fue destruido al finalizar su ocupación: las estructuras fueron incendiadas y los fosos colmatados por material de los propios vallum y agger.

Para datar el yacimiento, amen de los estudios estratigráficos, han sido útiles las acuñaciones recuperadas en el mismo, y que han permitido establecer unos márgenes temporales de entre el 45 y el 27 a. C. Todo ello, junto con la tipología del campamento (esquinas redondeadas y puertas en clavicula), han llevado a localizar temporalmente la construcción del campamento en el período de las Guerras Cántabras.

 

– EL PEDROSILLO (Casas de Reina, Badajoz).

Plano topográfico de El Pedrosillo.

Plano topográfico del campamento El Pedrosillo (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista Aérea del Campamento de El Pedrosillo.

Vista aérea del campamento de El Pedrosillo (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Poca es la información publicada hasta el momento sobre este yacimiento cuyos trabajos de estudio comenzaron en octubre del 2006 bajo la dirección de Morillo Cerdán, actualmente profesor en la Universidad Complutense de Madrid, y conocido experto en castrametación romana. Nos limitaremos por tanto a citar su posible datación en época republicana y a incluir algunas imágenes obtenidas en una visita personal al yacimiento.

3MegaCam

3MegaCam

3MegaCam

Restos de una cata del equipo arqueológico en busca del foso. © D. F. R.

3MegaCam

 

– HERRERA DE PISUERGA (Palencia)

Vista de Herrera de Pisuerga (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

El origen del campamento de Herrera de Pisuerga debió tener lugar hacia el 20/15 a. C. o quizás algunos años antes. Ubicado en un cerro amesetado en la confluencia del río Pisuerga con su afluente, el Burejo, este recinto albergó a la legio IIII Macedonica; unidad que permanecería acantonada en dicho lugar, con la función de vigilar el territorio cántabro, hasta el año 39 d. C. en que sería enviada a Mogontiacum (Mainz).

Es muy poco lo que se ha podido averiguar sobre la estructura de este campamento, aunque los hallazgos materiales han sido bastante notables. Al parecer, poco antes del cambio de era se acometió una importante reforma en la que se sustituirían las estructuras antiguas, de madera, por otras más estables, utilizando adobes y piedra, además de madera. A finales de los 90, al iniciarse las obras para la construcción de un centro comercial salieron a la luz los restos que Illarregui viene a describir de la siguiente manera: “un claro ejemplo de un muro cortina con torre adelantada protegido por una fossa fastigata (el autor escribe “fustigata”, suponemos que por errata involuntaria) de 250 cm de anchura y 140 cm de profundidad” (Illarregui, 2002, p. 160). También a finales de los 90, durante otra obra en las canalizaciones de la población moderna, apareció “una muralla que siguiendo una orientación Sur Norte amortiza a fines de época tiberiana restos de la legio IIII, pudiendo establecer el extremo Oeste del asentamiento de un cuerpo auxiliar” (ibidem, p. 160).

Como decíamos, la recuperación de materiales ha sido bastante abundante, destacando entre ellos numerosos recipientes de terra sigillata itálica, además de lucernas y cerámicas de otros tipos. Igualmente, han sido notables los hallazgos de objetos metálicos, entre los que podemos encontrar algunos elementos de lorica segmentata, varias placas de cinturón, algunos fragmentos de armas ofensivas, tanto manuales como máquinas, utillaje de caballería, etc. (véase Fernández Ibáñez, 2002, pp. 381-393).

 

– LA CARISA (Lena y Aller; Asturias)

Mapa topográfico La Carisa

Mapa topográfico del Campamento de La Carisa (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del Campamento de la Carisa (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

 El carácter campamental de este yacimiento fue descubierto en 2001 durante unos trabajos rutinarios que formaban parte del inventario arqueológico del Concejo de Lena, aunque el yacimiento en sí ya había sido puesto en conocimiento más de un siglo antes, concretamente en 1858.

Vista de La Carisa.

Vista del Pico Curriechos (D. F. R.)

Se aprecian sin excesivas dificultades en la fotografía aérea e incluso sobre el terreno el empleo de fossa duplex, es decir, dos fosos de perfil seguramente en v (fossa fastigata); y en los que podemos encontrar un magnifico ejemplo de la famosa trilogía fossa, agger, vallum. Encontramos, además, en el campamento del Pico Curriechos un magnífico ejemplo de titulum. Pero no es éste el único elemento defensivo que podemos examinar en La Carisa con claridad supina; estamos pensando, por supuesto, en los dos magníficos bracchia que salen del campamento para proteger el acceso a una fuente de agua dulce, que en la siguiente imagen tenemos en primer término.

Recogemos la descripción de los arqueólogos responsables de la identificación del yacimiento como campamento romano:

“Las fortificaciones se han venido dividiendo en dos grupos. De una parte, un sistema de tres barreras concéntricas, dos interiores seguidas y una exterior más separada que, conformes a las curvas de nivel, rodean el cerro hasta el acantilado oriental. De otra, dos líneas adelantadas de fosos dobles que confluyen en ángulo oblicuo en la ladera SO, encontrándose en su vértice la fuente” (Camino Mayor et alii, 2001, p. 264).

En cuanto a el momento de construcción del campamento, los arqueólogos lo ponen en conexión con un episodio del Bellum Cantabricum desarrollado en la actual Asturias, nos referimos al denominado como Bellum Asturicum, desencadenado por el asalto a los campamento legionarios situados junto al río Esla por una alianza de tropas nativas y que, a la sazón, desembocaría en la toma de Lancia (Villasabariego), a unos 60 kms al sur en línea recta.

Al parecer, pese a la importancia del yacimiento (estamos ante el campamento romano a mayor altitud descubierto hasta el momento), el Principado de Asturas aún no ha promovido su calificación con BIC -catalogación que, sin embargo, no impidió que se ubicase una antena de repetición sobre el campamento romano de Cildá-. Esperemos que todo siga su cauce lógico y el campamento del La Carisa consiga la protección que merece.

– LA LOMA (Santibáñez de la Peña, Palencia).

Mapa Topográfico del Asedio de La Loma

Plano topográfico del conjunto arqueológico (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del castro cántabro y el campamento romano principal (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Estamos, en realidad, ante un conjunto de varios yacimientos relacionados con un asedio de época romana en el contexto del Bellum Cantabricum. Dicho conjunto, está formado por un castro cántabro y varios campamentos romanos que lo rodean. El campamento principal, el de La Loma, tiene varias hectáreas y consta de un perímetro defensivo en el que, hasta el momento, sólo se ha podido documentar un agger y dos claviculae. Desgraciadamente, ha sido destruido parcialmente por los trabajos de una cantera moderna.

Al oeste del asedio, encontramos un pequeño castellum de planta ovalada, en el que se han encontrado fragmentos de cerámica común romana y materiales militares de los legionarios.

Vista aérea del Campamento de La Loma (Peralta)

Vista aéra del campamento principal de La Loma (Fuente: E. Peralta, Los Cántabros antes de Roma, 2003, p. 305)

 

– LA MUELA (Merindad de Sotoscueva, Burgos).

Plano topográfico del Campamento La Muela

Mapa topográfico del campamento de La Muela (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista Aérea de La Muela.

Vista aérea del campamento de La Muela (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Ubicado sobre la peña de la Muela, el campamento romano del mismo nombre está rodeado de impresionantes acantilados. Si bien estamos ante una suerte de recinto muy temporal, los materiales recuperados han sido bastante interesantes. Entre ellos, hay tachuelas de caligae, puntas de pila, regatones, dos plomos de groma, clavijas de tiendas de campaña hincadas in situ, etc. Destacan también los hallazgos de fíbulas. Fuera del recinto, se han hallado puntas de flecha romanas de tres aletas y otros materiales que permiten pensar que el campamento se vio envuelto en alguna acción bélica.

Como estructura defensiva, únicamente se conservan un doble agger de tierra con una puerta en claviculae; pero cabe argumentar que las impresionantes condiciones topográficas probablemente hicieron innecesario cualquier trabajo adicional.

Vista del cerro de La Muela (D.F.R.)

Los materiales numismáticos permiten datar el yacimiento en los inicios del principado de Augusto. Al margen del interés meramente arqueológico e histórico, hay que destacar el impresionante paisaje en el que se ubica este recinto campamental.

 

– LA PALMA (l’Aldea, Tarragona)

 

Plano topográfico campamento La Palma.

Mapa topográfico de La Palma (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del Campamento de La Palma.

Vista aérea de La Palma (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

El yacimiento ha sufrido varias remociones de tierra con motivo de las diferentes obras de infraestructuras llevadas a cabo en su superficie. Guiándose por la dispersión de materiales de fines del s. III a. C., Noguera ha calculado una extensión de 30 Ha para el yacimiento.

Durante las labores de prospección del año 2006 se pudieron recuperar gran número de materiales cerámicos, así como glandes de plomo, fíbulas de bronce y un total de 92 monedas amortizadas a finales del s. III a. C. Sin embargo, no se detectó rasgo alguno de estructuras campamentales.

Sus descubridores lo han identificado como el campamento base de Publio Cornelio Escipión, albergando a una tropa de aproximadamente 30.000 hombres.

 

(Un monográfico sobre este yacimiento aquí: https://viapraetoria.wordpress.com/la-palma-laldea-tarragona-un-campamento-romano-de-la-segunda-guerra-punica/)

 

– LEÓN.

 

Plano de León

Planta de León (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

 

Vista aéra de León, con el campamento en primer término.

Vista aérea de León (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

El caso de León es algo más complicado que el de la mayoría de los aquí expuestos, pues se superponen en esta ciudad hasta tres campamentos romanos; dos de ellos previos al acantonamiento de la legio VII (Para mayor detalle sobre estos dos recintos previos, véase García Marcos, 2002, pp. 172 ss.; Campomanes Alvaredo et alii, 2005, pp. 339-347). Entiéndase por tanto, que este somero repaso no podemos sino esbozar ligeramente algunas de las estructuras estudiadas en un yacimiento que, por otra parte, no deja de arrojar información. Del primer campamento, se ha podido documentar la existencia de una fossa fastigata tallada en el substrato natural de gravas, y un vallum de sección aparentemente cuadrangular y 2,70 m. de ancho. Estariamos ante una defensa denominada “Holzerdemauer” por los alemanes y “box rampart” por los británicos. A saber, con la grava extraída del foso se rellena el espacio creado situando una hilera de tablones de madera horizontales fijados con postes verticales. En León, sin embargo, no han aparecido muestras de dicho entramado.

Por desgracia, tanto la superposición de los diferentes establecimientos militares, como las posteriores ciudades que fueron surgiendo sobre el primitivo asentamiento y, sobre todo, las obras modernas, han hecho desaparecer casi todo resto que de las edificaciones interiores de aquel primer campamento pudiera haberse conservado. Tan sólo parece poder afirmarse que eran construcciones propias de un campamento temporal.

El campamento de León sufriría serias modificaciones durante el periodo que abarca los años finales del reinado de Augusto y el reinado de Tiberio. En este momento el foso defensivo de la primera fase quedará soterrado por las obras de nivelación del nuevo campamento. Se construye, más adelantado, un nuevo vallum mediante bloques regulares de tierra. Se ha podido exhumar un tramo de unos 20 m. de esta defensa, cuya cara norte fue destruida, a su vez, por la zanja de cimentación del posterior campamento de la legio VII.

En el interior, se pudo documentar el clásico intervallum que, en este caso, alcanzaba una anchura de 16,50 m.; así como un barracón con las estancias correspondientes a cuatro contubernia. Por desgracia, no se ha podido delimitar con exactitud la superficie ocupada por este segundo campamento.

En cuanto a la unidad destinada en el campamento durante estas primeras etapas, parece tratarse de la legio VI victrix.

El tercer castra levantado sería el de la legio VII. Amurallado en dos ocasiones: en el último cuarto del s. I d. C. y a finales del s. III o principios del IV se construye la muralla de cubos hoy visible, con una anchura media de 5,25 m. Igualmente se han documentado dos torres, una en la porta decumana y otra en la porta principalis dextra; la porta principalis sinistra, flanqueada por dos grandes torres rectangulares gemelas de las que sólo la situada al norte pudo excavarse totalmente, cuyas caras exteriores avanzaban 4 m. con respecto a la línea de la muralla.

El primer recinto de la legio VII constituye, probablemente, el ejemplo más antiguo de fortificaciones campamentales en piedra en época imperial (García Marcos, 2005, p. 183). En su interior, han sido estudiados diferentes estructuras con mayor detalle que en los campamentos precedentes. Así, han sido localizadas algunas de las vías del campamento y un edificio que podría ser identificado bien con el valetudinarium, bien con un almacén. Igualmente, se ha documentado la ubicación de hasta cuatro contubernia, con características muy similares entre sí. Finalmente, las termas, cuyos restos fueron descubiertos bajo la catedral.

 

– LOS CASCAJOS (Sangüesa, Navarra).

(Fuente: http://sitna.navarra.es) (Gracias a Iñaki por la corrección. Vid. Infra, en los comentarios)

Conocido desde finales de los años 40, fue identificado por primera vez como campamento en 1987 por Labeaga, pasando a ser después estudiado por Ramos, quien mantiene esta identificación. Estamos ante un recinto de 300 x 200m. Sus lados norte, sur y oeste están defendidos por la escarpada orografía, quedando el oeste defendido por un foso. Las labores de sondeo han permitido descubrir lo que parece ser una torre de ángulo y la muralla hacia el foso, identificándose también la posible entrada original al recinto.

Siguiendo la cronología aportada por los materiales hallados, principalmente de tipo cerámico y monetales (estos previos a la excavación), Ramos ha fechado el yacimiento entre los siglos I a. C. y el I d. C. Algunas objeciones sobre la cronología en Núñez Marcén (1998, p. 119).

Tanto Gil Zubillaga (2002, p. 251), como Núñez Marcén (1998, p. 118), se muestran cautelosos con la identificación campamental de este yacimiento.

 

– MOYAPÁN (Allande, Asturias).

Mapa topográfico del pico Moyapán (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea del Pico Moyapan (Sigpac)

Descubierto por David González Álvarez y Andrés Menéndez Blanco, quienes, desgraciadamente, no han podido ir más allá de la simple prospección. Así, hablan de que no hay evidencia de estructuras en el espacio interior (lo cual no es extraño tratándose de un castra aestiva) y señalan que las estructuras defensivas son visibles en tres de los lados del recinto, estando el lugar naturalmente protegido en la zona donde no se detectan defensas.

Puesto que hemos inspeccionado personalmente el lugar, pasamos a describir lo observado:

Caminando por una vía de tierra que bordea la cima y girando a la izquierda a continuación para afrontar la ligera subida, llegamos en poco tiempo a la zona de interés. Damos sin demasiadas dificultades con los que, efectivamente, parece ser una fossa duplex de libro. Dándose además la circunstancia de que se observa sin problema alguno uno de los ángulos que hace la mencionada defensa, concretamente el orientado a la zona suroeste; esquina redondeada que trae a la mente las vistas en otros recintos de época augustea.

Posible fossa duplex. En el centro, el contra agger y a los lados las dos fosas con mucha menos vegetación (D. F. R.)

Otro detalle de la fossa. Aquí se observa bien el desnivel entre el contraagger y el segundo foso, por supuesto, colmatado. (D. F. R.)

Esquina del foso (D. F. R.)

En dos de los lados, el vallum se observa sin dificultades; aunque en uno de ellos, el occidental, se va difuminando poco a poco. La esquina une los flancos sur y occidental, no observandose a simple vista ninguna otra esquina. En el costado oriental no se aprecia obra de fortificación alguna, bien porque la erosión no haya permitido que llegue hasta nosotros, bien porque el campamento no se llegara a terminar (recordemos el caso de Andagoste), o más probablemente, como señalan con prudencia sus descubridores, porque los constructores no consideraran necesario fortificar una zona que presentaba un fuerte desnivel y que, por tanto, ya presentaba suficientes dificultades per se. No faltan ejemplos para apoyar esto último; véase el campamento de La Muela, en Burgos, donde la única obra de fortificación es un foso y una puerta en clavícula a la entrada del campamento, estando el resto del recinto protegido por un cortado de considerable pendiente.

Detalle del desnivel en el lado oriental (D. F. R.)

 

– MURO DE ÁGREDA (Soria).

Mapa topográfico de la zona (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aéra de parte del yacimiento de Muro (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Aunque no han aparecido restos del recinto, sí han aparecido algunos restos constructivos durante una excavación de urgencia, así como cerámica campaniense A y B datada en la última mitad del s. II a. C. Los responsables de la identificación apuntan que el recinto tendría una forma poligonal, extendiéndose en su mayor parte fuera del núcleo actual de la población.

 

– PETAVONIUM (Rosinos de Vidriales, Zamora).

Mapa topográfico del campamento de Petavonium (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista aérea de Petavonium (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Sabemos que la unidad acantonada en este establecimiento militar fue la legio X gemina (véase el resumen sobre Asturica Augusta). Desgraciadamente, poco es lo que se sabe del primer campamento, puesto que la mayor parte de los esfuerzos han sido dedicados al campamento posterior del ala II Flavia, cuyos restos se pueden visitar actualmente.

El plano del campamento legionario fue estudiado mediante fotografía aérea en el año 1991, pudiendo comprobarse entonces que se trataba de un rectángulo perfecto con esquinas redondeadas de 550 metros de lado y 315 metros de ancho (17,35 has.), rodeado de un doble foso. En opinión de sus investigadores, el tamaño del recinto parece demasiado reducido para servir de base a una legión. Sin embargo, esto se podría explicar fácilmente gracias a las evidencias halladas en Asturica Augusta, que apuntan a que parte de la unidad estuvo acantonada en aquel asentamiento.

D. F. R.

En cuanto a las construcciones internas, se han podido documentar dos etapas constructivas: una primera, donde las estruturas serían de madera, a juzgar por el hallazgo de piedras verticales para fijar postes, y, una segunda, en la que se habrían levantado muros con zócalos de cuarcita trabados con tapial mientras que el resto del alzado se levantaría en tapial o adobes. Materiales éstos últimos, que aparecen reutilizados en la cimentación de las posteriores construcciones del ala II Flavia.

La legio X gemina fue trasladada en el año 63 d. C. a Panonia, quedando acantonada en Carnuntum, donde permanecería hasta el año 68/69 d. C., cuando regresaría al solar hispano, muy posible al propio Petavonium. Es posible que tras su marcha definitiva a la zona del bajo Rin poco tiempo después, y previa a la llegada del Ala II Flavia, quedase destacado en el valle de Rosinos algún destacamento militar de dimensiones reducidas (quizás una vexillatio), que, posteriormente, habría convivido con la unidad de caballería.

D. F. R.

En cuanto al campamento de esta unidad de equites, sería levantadado en el interior del recinto del campamento legionario, pero sin aprovechar las defensas de éste. Igualmente, el recinto presenta una planta rectangular con esquinas redondeadas, ocupando una extensión de 4,7 ha. (244 m. por 193 m.), y con un perímetro protegido por un foso con perfil en V (la clásica fossa fastigata) de aproximadamente 4 metros de anchura y un metro de profundidad. Este sistema defensivo sufrirá al menos tres remodelaciones, pasando de un modelo inicial, con un vallum de tierra a la manera de los castra aestiva, a un uso posterior de materiales líticos. Así, finalmente, nos encontramos una muralla con paramento extreno de bloques de cuarcita de tamaño irregular, y la construcción de seis torres; cuatro de ellas en las esquinas y dos en el tramo intermedio entre las portae principales y la porta decumana.

En la escasa superificie excavada, han salido a la luz restos de edificaciones en relativo buen estado de conservación (no es fácil encontrar restos de este tipo de asentamientos), por lo que es de esperar que futuros trabajos permitan aumentar de manera considerable la información relativa a este campamento y, por ende, a los establecimientos militares de época romana. Los restos exhumados han sido detalladamente descritos en diversas publicaciones científicas, alguna de las cuales aparece citada en la bibliografía de éste breve repaso. Recomendamos por ello, acudir a estas fuentes a quienes deseen ampliar la información.

 

UN CASO PARTICULAR: LA CIRCUMVALLATIO DE NUMANCIA.

A Schulten (cómo no), debemos los primeros trabajos arqueológicos en busca de los campamentos que formaron parte del cerco a Numancia. Jimeno (2005, p. 242) nos hace un resumen de las conclusiones de Schulten: “A siete kilómetros de Numancia, en el cerro de Talayón (Gran Atalaya a partir de la traducción de Schulten) de Renieblas excavó, desde 1908 a 1912, restos de cinco campamentos romanos, contiguos y en parte superpuestos. Los dos primeros serían obra del ejército de Catón y del año 195 a. C., capaces tan sólo para una legión. El tercero del tiempode Nobilior, del año 153 a. C., edificado siguiendo en lo esencial el modelo polibiano. Los campamentos cuarto (quizás de verano) y quinto (quizás de invierno) son coetáneos y acaso del mismo general. Situados en gran parte de la llanura, aparecen construidos después de la ciudad de Numancia, acaso en los años 75 y 74, consecuencia de las guerras sertorianas”.

Ya Gómez Santacruz se mostró crítico con las conclusiones de Schulten principalmente por el seguimiento que el autor alemán había hecho de la obra de Apiano a la hora de iniciar los estudios de campo. En opinión de Gómez Santacruz, Schulten no había traducido correctamente a Apiano, quien hablaba, en realidad, de dos campamentos y siete fuertes, no de siete campamentos, como interpretó Schulten. Así, Gómez Santacruz intentó demostrar que lo que Schulten había encontrado en Castillejo, Alto del Real, Dehesilla, Rasa, Peña Redonda, Valdevorrón y Travesadas, no eran todos campamentos. Sin embargo, Gómez Santacruz cometió un error exagerando la extensión de la ciudad celtibera; argumento éste que había utilizado para rechazar algunos de los campamentos propuestos por Schulten.

Las investigaciones modernas, si bien han seguido el camino iniciado por Schulten, han planteado no pocas dudas en torno a algunos de los establecimientos militares propuestos por el autor alemán, aumentando, al mismo tiempo, las críticas hacia la metodología empleada por él y corrigiendo algunas de las ubicaciones propuestas en sus trabajos (véase Morales, 2005, pp. 251 y ss. ).

Actualmente se considera probado que en la Gran Atalaya de Renieblas hay restos de varios campamentos superpuestos, uno de los cuales de los cuales sería las tropas de Escipión Emiliano (concretamente Renieblas V). Se trataría de un campamento de invierno desde el cual se llevaron a cabo los preparativos para el asedio. Sin embargo, como ya hemos venido advirtiendo, el conjunto de obras militares en torno a Numancia viene generando algunos problemas y el caso de la Gran Atalaya es especialmente delicado. De hecho, ya hay argumentos que defienden una ocupación para el último nivel del campamento en época Sertoriana (véase Gómez-Pantoja y Morales, 2002, pp. 303-310).

En cuanto al asedio en sí, la circunvalación se iniciaría en el campamento de Castillejo, yacimiento en el que salieron a la luz las estructuras correspondientes a un castra dispuesto para una legión. Junto a este campamento principal, el de Peña Redonda vendría a ser el segundo de los campamentos levantados para llevar a cabo el asedio; siendo completado el conjunto de la circumvallatio con un total de siete fuertes, de los cuales, en opinión de Morales, habría que excluir La Rasa. Esto es lo que dice el propio Morales al respecto: “Nuestros trabajos añaden el fuerte inédito de Peña del Judío, y los fuertes de El Molino y La Vega, rebajados por Schulten a simples “castillos ribereños“, pero excluyen la Rasa como fuerte escipiónico, que formaría junto a El Cañal un gran campamento correspondiente a una campaña anterior (Véase Morales y Dobson, 2005, pp. 104-111). Estos siete fuertes son Travesadas, Valdevorrón, El Molino, Dehesilla, Peña del Judío, Alto del Real y La Vega. Finalmente, los dos fortines que cerraban el río Duero se localizan en los estribos que existen aguas abajo de El Molino y que Schulten consideró pertenecientes a las obras del puente de Escipión, empresa que en mi opinión ni siquiera intentó” (Morales, 2005, p. 256).

Entiéndase que, sometidos a los límites lógicos de espacio, no podemos más que esbozar un breve y superficial resumen del estado de la cuestión; máxime al tratar un tema como el del asedio de Numancia, que tanta bibliografía a dado y que sigue suscitando no pocas controversias. Quizás en un futuro podamos dedicarle el espacio merecido a este interesante yacimiento sobre el cual, por cierto, planea últimamente la sombra del urbanismo más necio y voraz. Así pues, insistiendo en lo poco útil de esta presentación para quien de verdad esté interesado en lo relacionado con este asedio, no nos queda sino recomendar el uso de la abundante bibliografía disponible. Destacar, entre los trabajos citados, el de Pamment Salvatore, en el que se dedica un gran número de páginas a la descripción de los hallazgos arqueológicos del cerco de Numancia.

La circunvalación romana de Numancia según Morales (2005. Véase idem 2002 para una interpretación anterior):

 

1 Numancia, 2 El Castillejo, 3 Peña Redonda, 4 Travesadas, 5 Valdevorrón, 6 El Molino, 7 La Dehesilla, 8 Peña del Judio, 9 Alto del Real, 10 La Vega.

Campamento de El Castillejo:

Schulten diferenció las estructuras de 3 campamentos superpuestos, el último, atribuido por el autor alemán a Escipión. Las excavaciones sacaron a la luz las estructuras de un campamento romano para una legión, así como una gran cantidad de restos materiales: ánforas, cerámicas campanienses, armas, etc.

Campamento de Peña Redonda:

Rodeado por una muralla de 4 m. de ancho, Schulten halló sus puertas Pretoria y Decumana, así como el pretorio, foro, baterías y cuarteles para la legión. No se encontraron los restos del parapeto oeste de la muralla. Al igual que en Castillejo, aparecieron gran cantidad de objetos atribuíbles a las tropas: ánforas, cerámica campaniense, monedas tanto ibéricas como romanas, armas, etc.

Fuerte de Travesadas:

Schulten descubrió parte de los cuarteles, así como la puerta Praetoria con dos torres.

Fuerte de Valdevorrón:

Schulten identificó la puerta Praetoria, un puesto de batería, y en el interior muros aislados bien construidos.

Fuerte de El Molino:

Aparecieron, en las excavaciones de Schulten, restos de varios barracones, así como los establos y barracón de un escuadrón de caballería.

Fuerte de la Dehesilla:

Protegido por una muralla de 4 m. de ancho.

Fuerte de la Peña del Judío:

Schulten encontró restos de muros bordeándo este recinto, pero no pensó que se tratara de un fuerte.

Fuerte del Alto del Real:

Con una excelente posición estratégica, sólo se encontraron en su estudio los restos de una muralla de 2 m. de ancho y 70 cm. de longitud, algunos muros muy deteriorados, además de algunos restos materiales. Algunos autores han cuestionado su identificación (véase al respecto, Morales 2005, p. 255).

Fuerte de la Vega:

Schulten encontró restos de muros en muy mal estado y una muralla.

Las otras entregas:

https://viapraetoria.wordpress.com/castramentacion-romana-un-apresurado-repaso-y-algunos-ejemplos-practicos/

https://viapraetoria.wordpress.com/castramentacion-romana-un-apresurado-repaso-y-algunos-ejemplos-practicos-ii/

BIBLIOGRAFÍA DE LAS TRES ENTREGAS

AAVV: Técnicas bélicas del Mundo Antiguo. 3000 a. C.-500 d. C. Madrid 2006 (2002)

CAAMAÑO GESTO, J. M.; FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, C.: “Novedades sobre el campamento romano de Cidadela (Sobrado dos Monxes, A Coruña). Arqueología romana en Hispania. Gladius, Anejos 5. Madrid 2002, pp. 213-226.

CAMPOMANES ALVAREDO, E.; MUÑOEZ VILLAREJO, F. Y ÁLVAREZ ORDÁS, J. C.: “Ocupaciones militares anteriores a la llegada de la Legio VII Gemina a la ciudad de León”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius. Madrid 2002, pp. 339-347.

CÉSAR: Guerra de las Galias. Traducción de V. García Yebra e H. Escolar Sobrino. Madrid 2000.

CÉSAR: Guerra Civil. Traducción de J. Calonge Ruiz. Madrid 2000.

CONNOLLY, P.: Greece and Rome at War. London 1998 (1981).

CONNOLLY, P.: The Roman Fort, Oxford 2004 (1991).

FERNÁNDEZ IBÁÑEZ, C.: “Metalistería bélica de la Legio IIII Macedonica procedente de su campamento en Herrera de Pisuerga (Palencia, España)”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius. Madrid 2002, pp. 381-393.

FLAVIO JOSEFO: La Guerra de los Judíos, I-III.Traducción y notas de J. Mª Nieto Ibáñez. Madrid 2001.

FRONTINO: Estratagemas. Traducción y adaptación de I. Nachimowicz. Disponible en:http://www.satrapa1.com/articulos/antiguedad/frontino/frontino4/frontino4-1.htm.

CAMINO MAYOR, J.; ESTRADA GARCÍA, R.; VINIEGRA PACHECO, Y.: “El campamento romano de la Vía Carisa en Asturia Transmontana“. Espacio, tiempo y forma, Serie I, Prehistoria y Arqueología, 14, 2001, pp. 261-276.

(Disponible en PDF en la red: [url]http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:ETFSerie1-283C9A80-01D9-8DE8-BE0E-4F82886817EC&dsID=PDF[/url])

CAMINO MAYOR, J.; ESTRADA GARCÍA, R.; VINIEGRA PACHECO, Y.: “El campamento romano de La Carisa”. Paseos y excursiones por la vía romana de La Carisa, 2003, pp. 25-62.

CARRETERO VAQUERO, S. y ROMERO CARNICERO, M. V.ª: “Castra Petavonium”, en Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005, pp. 219-229.

CORDENTE VAQUERO, F. Poliorcética Romana, 218 a. C.-73 d. C. Madrid 1992.

CROOM, A. T.: “The reconstruction of Roman military buildings”, en Arqueología Militar Romana en Europa. Segovia 2005, pp. 131-135.

GARLAN, Y.: La Guerra en la Antigüedad. Madrid 2003 (or. fr. 2002).

GARCÍA ALONSO, M.: “El Cincho” (La Población de Yuso), un campamento romano de las guerras cántabras en tierras campurrianas”, en Cuadernos de Campoo, 31, 2003.

Disponible en la red:http://www.vacarizu.es/Cuadernos/Cuaderno_31/El_Cincho.htm

GARCÍA MARCOS, V.: “Novedades acerca de los campamentos romanos de León”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius, 5. Madrid 2002, pp. 167-211.

GARCÍA MARCOS, V.: “Los campamentos militares de época augustea: el caso de León”, en Defensa y territorio en Hispania de los Escipiones a Augusto, Madrid 2003, pp. 275-293.

GARCÍA MARCOS, V.: “Los campamentos de las legiones VI VICTRIX y VII GEMINA en León”, en Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005, pp. 167-195.

GIL ZUBILLAGA, E.: “Testimonios Arqueológicos en torno al mundo militar romano en Vasconia/Euskal Herria”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius 5. Madrid 2002, pp. 245-273.

GOLDSWORTHY, A.: The Roman Army at War. 100 BC-AD 200. Oxford-New York 1998 (1996).

GOLDSWORTHY, A. Roman Warfare, London 2000.

GOLDSWORTHY, A.: Las Guerras Púnicas. Barcelona 2002 (or. ing. 2000)

GOLDSWORTHY, A.: The Complete Roman Army, London 2003.

GOLDSWORTHY, A.: Grandes generales del Ejército Romano. Campañas, estrategias y tácticas. Barcelona 2005 (or. ing. 2003).

GÓMEZ-PANTOJA, J. y MORALES, F.: “Sertorio en Numancia: Una nota sobre los campamentos de la Gran Atalaya”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius. Madrid 2002, pp. 303-310.

GONZÁLEZ ÁLVAREZ, D. y MENÉNDEZ BLANCO, A.: “Un nuevu emplazamientu militar romano n’Asturies: El campamentu de Motapán (Ayande”, en Asturies, memoria encesa d’un país, 24.

http://xentedacova.files.wordpress.com/2008/05/articulo-moyapan-ep.pdf

GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, M.ª L. y VIDAL ENCINAS, J. M.: La Legio X Gémina y Astúrica (Astorga-León), en Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005, pp. 207-218.

GUILLÉN, J.: Vrbs Roma. Vida y costumbres de los romanos, III. Religión y ejército. Salamanca 2001 (1994).

ILLARREGUI GÓMEZ, E.: “Acerca de los campamentos altoimperiales de Herrera de Pisuerga y su entorno”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius. Madrid 2002, pp. 155-165.

JENOFONTE: Ciropedia. Traducción y notas de A. Vegas Sansalvador. Madrid 2000.

JIMENO, A.: “Numancia y los campamentos romanos: investigación y recuperación del pasado”, en Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005, pp. 237-249.

LE BOHEC, Y.: El ejército romano. Instrumento para la conquista de un imperio. Barcelona 2004 (or. fr. 1989).

LIVIO: Historia de Roma desde su fundación, XXXI-XXXV. Traducción y notas de J. A. Villar Vidal, Madrid 2001.

MENÉNDEZ ARGÜÍN, A. R.: Las legiones del s. III d. C. en el campo de batalla. Écija 2000.

MORALES HERNÁNDEZ, F.: “La circunvalación escipiónica de Numancia: viejos y nuevos datos para una reinterpretació”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius 5. Madrid 2002, pp. 283-291.

MORALES HERNÁNDEZ, F. y DOBSON, M.: “Why La Rasa was not a camp of the Scipionic Siege of Numantia”, en Madrider Mitteilungen 46, 2005, pp. 104-111.

MORALES HERNÁNDEZ, F.: “Los campamentos y fuertes romanos del asedio de Numancia”, en Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005, pp. 251-258.

MORILLO CERDÁN, A.: “Nuevas investigaciones en campamentos romanos augusteos y julio-claudios del norte de España”, en ArqueoHispania, 0, 1999.

MORILLO CERDÁN, A.: “Los campamentos romanos de época republicana en la investigación peninsular”, en Defensa y territorio en Hispania de los Escipiones a Augusto, Madrid 2003, pp. 41-80.

NOGUERA GUILLÉN, J.: “Los inicios de la conquista romana de Iberia: Los campamentos de campaña del curso inferior del Ebro”, en Archivo Español de Arqueología, 81, 2008, pp. 31-48.

NÚÑEZ MARCÉN, J.: “La arquitectura pública de época romana en el País Vasco y sus áreas geográficas limítrofas. Una aproximación crítica”, en Iberia 1, 1998, pp. 115-144.

Disponible en la red: http://dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?articulo=200986&orden=65282

OCHARAN LARRONDO, J. A.; UNZUETA PORTILLA, M.: “Andagoste (Cuartango, Álava): Un nuevo escenario de las guerras de conquista en el norte de Hispania“, en Arqueología Militar Romana en Hispania. Gladius, Anejos 5. Madrid 2002, pp. 311-325.

PAMMENT SALVATORE, J.: Roman Republican Castrametation. A reappraisal of historical and archaeological sources. Oxford 1996.

PEDDIE, J.: The Roman War Machine. Gloucestershire 1997 (1994)

PERALTA LABRADOR, E.: “Los castros cántabros y los campamentos romanos de Toranzo y de Iguña. Prospecciones y sondeos (1996-1997), en Las Guerras Cántabras, 1999, pp. 201-276.

PERALTA LABRADOR, E.: “El asedio romano del Castro de la Espina del Gallego (Cantabria) y el problema de Aracelium“, en Complutum 10, 1999b, pp. 195-212.

PERALTA LABRADOR, E.: “Los castra aestiva del Bellum Cantabricum: novedades arqueológicas”, en Actas del I Congreso Internacional de Historia Antigua. “La Península Ibérica hace 2000 años”. Valladolid 2002.

PERALTA LABRADOR, E.: “Los campamentos romanos de campaña (Castra Aestiva): Evidencias científicas y carencias académicas”, en Nivel Cero 10, 2002, pp. 49-87.

PERALTA LABRADOR, E.: Los cántabros antes de Roma. Madrid 2003 (2ª ed.).

PERALTA LABRADOR, E.: “La conquista romana de Campoo: Arqueología de las Guerras Cántabras, en Cuadernos de Campoo, 2004.

Disponible en la red: http://www.vacarizu.es/Cuadernos/Cuaderno_36.htm

PÉREZ-GONZÁLEZ, C. y ILLARREGUI, E. (Coords): Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005.

POLIBIO: Historias, V-XV. Traducción y notas de M. Balasch Recort. Madrid 2000.

QUESADA SANZ, F.: Armas de Grecia y Roma. Forjaron la historia de la Antigüedad Clásica. Madrid, 2008.

QUESADA SANZ, F. y KAVANAGH, E.: “Roman Republican Weapons, Camps and Battlefields in Spain: an overview of recent and ongoing research”, en The Roman Army in Hispania. An archaeological guide. León 2006, pp. 65-84.

RICHARDSON, A.: “The Orientation of Roman Camps and Forts”, en Oxford Journal of Archaeology 24, 4, 2005, pp. 415-426.

RODRÍGUEZ COLMENERO, A.: “El campamento auxiliar de Aquis Querquennis (Baños de Bande, Ourense), en Arqueología Militar Romana en Hispania, anejos de Gladius. Madrid 2002, pp. 227-244.

ROSENSTEIN, N. S.: Imperatores Victi. Military Defeat and Aristocratic Competition in the Middle and Late Republic. California 1990.

ROTH, J.: The logistics of the Roman Army at War (264 B. C.-A. D. 235). New York 1999.

SÁNCHEZ-LAFUENTE, J.: “Aportaciones al estudio del campamento romano de La Cerca (Aguilar de Anguita- Guadalajara)”, Wad-al-Hayara: Revista de estudios de Guadalajara, nº 6, 1979, pp. 77-82.

Disponible en PDF en: http://biblioteca2.uclm.es/biblioteca/CECLM/ARTREVISTAS/Wad/wad06Sanchez.pdf

SEVILLANO FUERTES, M.ª A.: “La implantación urbana en Astúrica Augusta (Astorga-León), en Arqueología militar romana en Europa. Segovia 2005, pp. 197-206.

TÁCITO: Anales, I-VI. Introducción general, traducción y notas de J. L. Moralejo. Madrid 2001.

VEGA AVELAIRA, T. “Armamento romano procedente del campamento auxiliar de Aquae Querquennae (Portoquintela, Prov. de Ourense)”, en Arqueología Militar Romana en Hispania, Anejos de Gladius 5. Madrid 2002, pp. 395-406.

VEGECIO (FLAVIO VEGECIO RENATO): El arte de la guerra romano. Introducción, traducción y notas de A. R. Menéndez Argüín. Madrid 2005.

WEBSTER, G.: The Roman Imperial Army of the First and Second Centuries A.D. Oklahoma 1998 (1969).

Anuncios

15 comentarios »

  1. Mira algunas aportaciones sobre el artículo aquí:

    http://elbarcoceltibero.mundoforo.com/castrametacion-romana-iii-algunos-ejemplos-en-espaa-vt3432.html

    Comentario por viapraetoria — mayo 2, 2010 @ 8:29 pm

  2. Hola:
    No sé si serás el mismo autor del artículo sobre el silbato en el ejército romano y al que he dado una buena pista al respecto, pero de no ser así me gustaría solicitar de tu amabilidad (dada la buena bibliografía que manejas) si sería posible que me enviaras (si dispusieras de ellas) las fotografías aéreas de los campamentos de Numancia (tengo las que se publicaron en la revista “Salduie” en sú número ocho) concretamente las de Martin Luik en su obra “Die römische Militäranlagen der Iberischen. Halbinsel von der Zeit des Republik bis zum Ausgang. Prizipats. Ein Forschungsüberblick.” (1997), o cualquier otras (aparte de las que aparecen en diversas páginas web o en Google Earth) de las que sepas, te lo agradecería infinito. Por cierto enhorabuena por estas magníficas fotografias de otros campamentos romanos.
    Un saludo.

    Comentario por Emilio — julio 2, 2011 @ 7:28 pm

    • Emilio:

      Efectivamente ambos artículos son míos.

      Te contestaba en el otro artículo a la cuestión de Numancia. He dado un rápido repaso a mi pequeño archivo y veo que me he precipitado; tengo una separata con un artículo de Fernando Morales Hernández y Mike Dobson: “Why La Rasa was not a camp of the scipionic siege of Numantia”, Madrider Mitteilungen, 46, 2005, pp. 104-111, en el que sí hay una foto. La calidad es mejorable; es en blanco y negro y aparecen “Peña Redonda”, “Dehesilla”, “Molino” y “La Rasa”.

      Si estás interesado, ya sabes.

      Muchas gracias por los elogios, aunque solamente las fotografías firmadas como D.F.R son mías. Y, desgraciadamente, sólo Almazán y Cáceres el Viejo se han visto beneficiados de mi adquisición, en su momento, de una reflex en condiciones.

      Un saludo.

      Comentario por viapraetoria — julio 3, 2011 @ 11:39 am

  3. Hola….., ¿Cómo te llamas?:
    Conozco la versión española de este trabajo “El cerco de Numancia: el cierre del Duero” (Gladius, 2009) donde se hace una nueva interpretación de la reinterpretación de los campamentos en torno a Numancia. Gracias.
    Los mejores trabajos sobre campamentos (después de la de Vicente Ferraz en 1800 y la de “Excavaciones arqueológicas en Aquis Querquennis” -anejos de Larouco, 4- 1975-2003, este último como monográfico en lengua española ) y concretamente sobre los de Numancia después de Schulten y Martin Luik corresponden a John Pamment Salvatore “Roman Republican castrametation” (1996), Alan Richardson “Theorical aspects of Roman camp and fort design” (2004) y por último Michael Dobson “The Army of the Roman Republic” (2008).
    Por desgracia no existe una excavación “oficial” de los campamentos romanos en su totalidad por los propios españoles o de investigación profusa, ni tan siquiera en su día una traducción total de la obra de Schulten (sólo una obra genércia hace poco años reeditada “Historia de Numancia”), algunas hipótesis, algún hallazgo no oficial de glande, algún intento de hallar el cerco con foso en torno a Numancia…..
    Gracias de todos modos.

    Comentario por Emilio — julio 3, 2011 @ 1:36 pm

    • Me llamo David.

      En cuanto a lo que dices, lo cierto es que en los últimos años se ha avanzado bastante, aunque quizás con no demasiada prudencia en busca de las necesarias subvenciones económicas. Ya sabes que yacimientos que en su día estaban catalogados como campamentos romanos, dejaron de serlo y otros que no lo estaban se han convertido. No voy a redundar ahora sobre lo que digo en el artículo sobre Aguilar de Anguita y demás. Últimamente han aparecido campamentos romanos por todas partes y sus descubridores no se cortan a la hora de darles filiación. Ahí está el caso del campamento de “Escipión” en la desembocadura del Ebro y otros casos sobre los que he hablado en este mismo blog.

      Sería ya deseable alguna suerte de “catálogo” sobre este tipo de yacimientos. Es cierto que existen ya algunos artículos al uso; se me vienen a la cabeza los de Morillo Cerdán, pero falta una monografía en condiciones. Lástima que económicamente no sea demasiado viable lanzar una obra de estas características, porque si se quieren incluir fotos en condiciones la factura sube bastante.

      Por cierto, con la aparición no oficial de algún glande, ¿te refieres al glande con la inscripición de los etolios?

      Gracias de nuevo por tus aportaciones, seguro que a algún lector de los pocos que frecuentan el blog le serán de ayuda tus referencias bibliográficas.

      Comentario por viapraetoria — julio 3, 2011 @ 4:40 pm

  4. Hola David:
    Efectivamente como indicas me refería a dos trabajos concretos en los que se trata de los hallazgos de glandes etolios: “Los etolios en Numancia” de Joaquín Gómez-Fernando Morales (2008) y “P. Cornelius Scipio Aemilianus et aetoli” de Julián González (1996), habiendose hallado un ejemplar en el primer caso y cuatro en el segundo, todos ellos fuera de un contexto arqueológico oficial. Concretamente en el último caso el autor afirma que estos ejemplares pertenecían a una colección de un particular de Sevilla y que fueron hallados al parecer en un campamento al sur de Numancia, de forma casual, según le dijeron. Pero si este buen señor no estaba presente en el momento de su hallazgo ¿por qué está tan seguro de la pertenencia de estos glandes a ese ámbito arqueológico? Julián González no aclara este aspecto pero si no fuera por el primer hallazgo por un lugareño en Renieblas; de estos otro cuatro ejemplares ¿Quién garantiza su procedencia?
    Sobre el catálogo al que te refieres, y casi a modo de guía turística de los campamentos romanos en Hispania, Angel Murillo editó un libro, como ya sabrás, “El ejército romano en Hispania” (2007), pero sólo es una obra divulgativa, para el estudioso….., prefiero los artículos especializados de este autor, o los de Peralta Labrador, Martín Valls, etc… En cuanto a la excavación oficial en los campamentos numantinos, ya me gustaría que se hiciera una en profundidad, pero como concuerdan propios y extraños, en la arqueología de campos de batalla y campamentos hay todavía mucho que investigar.
    Un saludo.

    Comentario por Emilio — julio 3, 2011 @ 5:47 pm

    • Teniendo en cuenta el sombrío panorama que se cierne sobre Numancia… como no se den prisa, ni campamentos ni nada. Afortunadamente la crisis ha paralizado un poco los proyectos; no todo iba a ser negativo.

      Un saludo.

      Comentario por viapraetoria — julio 3, 2011 @ 7:20 pm

  5. […] https://viapraetoria.wordpress.com/castramentacion-romana-iii/ Campamento Romano. La Cerca. Aguilar de Anguita (Guadalajara). […]

    Pingback por Ruta_14 La Alcarria esoterica | senderosesotericos — julio 5, 2012 @ 10:47 am

  6. Hola, ¿Emilio?
    Quiero comentarte que tienes un error de identificación en la fotografía aérea referente a Los Cascajos (Sangüesa, Navarra).
    Puedes localizarlo en la web http://sitna.navarra.es/navegar/
    En el bloque desplegable de la derecha “Búsquedas”:”Por coordenada UTM”, señala las coordenadas x=639424 y=4713890.
    La “x” te indicará el centro del campamento.
    Reconocerás fácilmente el viñedo (parcela estrecha longitudinal) que está situado sobre el foso oeste del posible campamento.
    Un saludo.

    Comentario por iñaki — julio 20, 2012 @ 10:34 am

    • Muchas gracias por la corrección, Iñaki. No logro identificar las estructuras, pero paso a corregirlo por si alguien se anima a ir por la zona.

      Mi nombre es David.

      Por cierto, qué maravilla el enlace que has enviado.

      Un saludo.

      Comentario por viapraetoria — julio 20, 2012 @ 4:58 pm

  7. Hola creo que he descubierto lo que tuvo que ser un importante campamento romano en la provincia de Malaga, me gustaría poder mandarle fotos.

    Comentario por Gaspar Jimenez — enero 1, 2013 @ 12:11 pm

  8. Trabajando para reponer todas las fotografías, que se han ido al garete…

    Comentario por viapraetoria — agosto 25, 2014 @ 8:17 pm


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: