Viapraetoria

La Palma (l’Aldea, Tarragona). ¿Un campamento romano de la Segunda Guerra Púnica?


Regresamos al mundo de la castrametación romana a través de este yacimiento que he tenido oportunidad de visitar en recientes fechas.

Planta del yacimiento de La Palma (l'Aldea, Tarragona).

Plano topográfico del yacimiento (Fuente: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/)

Vista de La Palma (Google maps)

Vista del yacimiento (Fuente: https://www.google.es/maps/preview)

Situado en la orilla izquierda del río Ebro, sobre una terraza próxima a su antigua desembocadura, puesto que el delta es una formación posterior (en época medieval todavía había un amarradero en uso 3 kms río arriba -Noguera 2009b, p. 121-), nos encontramos ante un yacimiento sumamente maltratado, pues lo atraviesan una autopista y una línea de ferrocarril, lo sitia por el norte un circuito de motocross y por el sur una de esas espeluznantes promociones inmobiliarias que se quedaron a verlas venir. Completando tan tétrico panorama, años de indefensión ante los “aficionados” al detector. Por si tan contemporáneos avatares fueran poco problema, estamos ante un lugar llamado a ser testigo de sangrientos combates, pues allí se combatió durante la toma de Amposta por los carlistas y más tarde en la famosa batalla del Ebro de nuestra más reciente Guerra Civil, lo cual permite hacerse una idea del batiburrillo que tal lugar presenta.

Dice Noguera, el responsable de su estudio, que la dispersión de materiales de finales del s. III a. C. permite calcular una superficie próxima a las 30 Ha. (Noguera, 2008, p. 34). En palabras del propio Noguera: “El campamento ocuparía así un terreno llano, provisto de agua y bien comunicado. Sus límites naturales serían el escarpe de la terraza fluvial al Este, el curso de un antiguo barranco por el Norte y la línea de la costa por el Sur, mientras que por el Oeste el paisaje ha sido transformado profundamente, de manera que cualquier defensa artificial o límite natural habría desaparecido” (Noguera, 2008, p. 34).

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Vista del yacimiento desde el terraplén de la vía del ferrocarril.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Sondeos realizados por el equipo de arqueólogos. 

A lo largo de las distintas campañas arqueológicas realizadas en el yacimiento desde el año 2006, se han recuperado cerca de 600 fragmentos cerámicos, correspondiendo un 70 % a ánforas greco-itálicas. Siendo determinantes sin embargo a la hora de datar el yacimiento las casi 100 monedas estudiadas, la mayoría de las cuales fueron amortizadas a finales del s. III a. C. En este sentido, parece importante resaltar que gran parte de estas monedas están en manos privadas, lo cual presenta un pequeño inconveniente desde el punto de vista científico, pues la única constancia de su procedencia es el testimonio de sus actuales dueños.  No obstante, en la campaña de 2007 se recuperaron 24 monedas, 17 de las cuales fueron amortizadas durante la Segunda Guerra Púnica: “Se trata de cuatro bronces romano-republicanos acuñados entre el 217 y el 212 a. C., cinco monedas hispano-cartaginesas del 221-218 a. C., cinco monedas hispano-cartaginesas del 221-218 a. C., dos cartaginesas (una de ellas procedente de Cerdeña), un divisor de bronce de Massalia, y una dracma y cuatro divisores de Emporion, uno de ellos probablemente una imitación ibérica de un retartemorion”. (Noguera, 2008, p. 35). En este sentido se hace hincapié en la abundancia de monedas romanas republicanas de bronce anteriores al 215 a. C., que apuntarían a la presencia de tropas romanas (Noguera 2012, p. 277). Asimismo, es sumamente interesante, como bien apunta Noguera en sus publicaciones, el hecho de que no hayan aparecido victoriatos o denarios, ya que fueron emitidos a partir de 212-211 a.C.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El puente del ferrocarril sobre el Ebro. Se puede apreciar el desnivel existente entre la terraza y el nivel del río.

Tanto el material cerámico (datado entre finales del s. III a. C. y principios del s. II a. C.) como sobre todo el numismático han permitido a los investigadores fechar el yacimiento durante la Segunda Guerra Púnica, en una fecha anterior al 210-209 a. C., cuando, una vez conquistada Carthago Nova y trasladado el conflicto más al sur, su valor estratégico disminuyó.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Vista del borde de la terraza orientada hacia el río Ebro.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

A parte de los materiales cerámicos y numismáticos ya mencionados, se han recuperado objetos metálicos entre los que se pueden destacar una punta de hierro, varios glandes de plomo y algunos objetos de bronce (fíbulas, anillos, etc.).  Es muy extraña sin embargo la ausencia de referencias al hallazgo de clavi caligarii, a saber, las tachuelas de las caligae romanas; elementos a los que desde hace unos años se les está dando la atención que merecen y cuyo estudio tan buenos resultados han dado en investigaciones de este tipo de yacimientos (léase Santo Tomé, Andagoste, los yacimientos del Bellum Cantabricum, etc.). Estos elementos metálicos deberían aparecer en gran cantidad en una lugar que acogiera a tal número de tropas y por un período más o menos prolongado , máxime cuando son restos que no suelen llamar especialmente la atención de los detectoristas.

Por desgracia, no se han podido documentar estructuras.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Más sondeos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Gran acumulación de piedras en la zona de la terraza orientada al río. Quizás demasiadas para pensar sólo en que sea el resultado de las labores agrícolas, aunque no es improbable que el lugar haya sido utilizado como escombrera de las obras para las diferentes infraestructuras.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Obsérvese el importante desnivel por el lado sur, hacia el cauce del río.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

BIBLIOGRAFÍA:

– Noguera, J.: “Los inicios de la conquista romana de Iberia: Los campamentos de campaña del curso inferior del río Ebro”, en Archivo Español de Arqueología 2008, 81, pp. 31-48.

– Noguera, J.: “Los campamentos romanos en el curso inferior del río Ebro durante la Segunda Guerra Púnica”, en Gladius, Anejos 13, 2009, pp. 329-338.

– Noguera, J. y Tarradell Font, N.: “Noticia sobre las monedas del campamento romano de la Seguda Guerra Púnica de la Palma (l’Aldea, Tarragona)”, en XIII Congreso Nacional de Numismática (Cádiz, 22-24 octubre de 2007), Tomo 1, Madrid-Cádiz, 2009b, pp. 119-142.

– Noguera, J.: “La Palma-Nova Classis. A Publius Cornelius Scipio Africanus encampment during the Second Punic War in Iberia“, en Madrider Mitteilungen, 53, 2012, pp. 262-288.

Anuncios

2 comentarios »

  1. Interesante. Sin querer favorecer a los “cazadores” de tesoros me gustaría saber como acceder hasta este punto en tal de dar rienda suelta a la imaginación sobre el terreno y sentirlo.

    Comentario por Hellas — junio 4, 2014 @ 4:24 pm

    • Te dejo un enlace al lugar exacto:

      https://goo.gl/maps/6IJsg

      Lo único que tienes que hacer es marcar el lugar y pedir a Google que te guía hasta él desde Amposta. No obstante, te envío un mail al correo con el que te has dado de alta para hacer el comentario.

      Saludos!

      Comentario por viapraetoria — junio 4, 2014 @ 6:31 pm


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: